Los lanzaroteños Adián Pérez y Javier Padrón (Toyota Corolla AE82) acabaron el Rallysprint La Antigua, cita del Campeonato de Las Palmas de RallySprint, en el quinto puesto, lo que les consolida al frente de la tabla del Provincial.
Balance del Rallysprint La Antigua
Dejamos un balance agridulce de nuestro paso por el Rallysprint La Antigua. Salimos con un ritmo alto desde el principio, intentando disfrutar al máximo de un trazado que, siendo honestos, tenía pocas zonas donde realmente se podía disfrutar del pilotaje, con demasiadas rectas y pocas curvas.
En el TC4 veníamos arrastrando algunos problemas con la segunda marcha, lo que nos obligó a mantenernos en pista con cabeza, con el objetivo de acabar y sumar los máximos puntos posibles para seguir líderes del campeonato.
En cuanto a la organización general del rally, felicitar a Ernesto, un 10. Impecable su trabajo y su dedicación.
Pero no podemos decir lo mismo de Dirección de Carrera y de los comisarios deportivos que dirigieron la prueba. No hemos recibido ni una sola respuesta sobre las situaciones que les hemos planteado. Es más, al intentar hablar con ellos, adoptan un tono de burla y desprecio, lo cual es lamentable y desmoralizante para quienes damos todo por este deporte.
Uno de mis compañeros salió a correr más de una pasada, mientras los comisarios en la salida veían claramente cómo el coche dejaba un charco de aceite fuera de lo normal. Era evidente que venía con una pérdida de aceite, algo que no solo podía arruinar nuestro campeonato, sino que también ponía en riesgo su seguridad y la de todos los que estábamos en pista.
¿Dónde está el control técnico? ¿Dónde están las normas? Estas cosas desmotivan. Uno se parte el alma para estar aquí, hace sacrificios personales y económicos enormes, y luego se encuentra con falta de seriedad y desigualdad de trato. A veces dan ganas de tirar todo a la borda. Porque en este deporte, si no tienes “nombre”, parece que no tienes ni derecho a reclamar.
Y ojo, no estoy reclamando un título, ni premios, solo pido que las normas se apliquen igual para todos. Nada más, y nada menos.
