Publicamos una nueva entrega del blog del piloto grancanario Pablo Suárez, donde habla de lo imprtnte que es saber frenar en el momento correcto.
¿Marcha atrás?: !Ni loco!
En 2010 venía de correr en las G-Series de Andorra con el BMW 325ix, campeonato de velocidad sobre hielo. Llegaba enchufadísimo, la temporada de slaloms empezaba en la isla, y yo venía de hacer una temporada completa de invierno.
En ese campeonato tuvimos que acortar la dirección del BMW, porque era fácil hacer tope y romper palieres. Dato: lo descubrimos rompiendo uno. Total, el coche volvió a Gran Canaria y casi sin tiempo para tocar nada nos fuimos al Slalom del Pajar, en Arguineguín.
Y claro, llevábamos la misma dirección de Andorra. Eso me limitaría mucho en los giros cerrados. Y para colmo… justo ese año, en el trazado metieron dos horquillas lentísimas. Cuando las vi en los reconocimientos se me juntaron dos reacciones: Por un lado me llevé las manos a la cabeza, Por otro me salió una sonrisa traviesa
El BMW ya de por sí era duro de girar… imagínate así. Peeeero, recordaba aprendido sobre el hielo andorrano. En la primera horquilla entraba con un balanceo bestial para rotar el coche y dejarlo encaminado a la salida. En la segunda, aprovechaba la inercia que traía para lanzarlo al otro lado y salir airoso. Si no lo hacía así, tocaba dar marcha atrás. Y en un slalom, eso supone enterrarte en la clasificación.
La lección me quedó clarísima: Cuando el coche, la pista o las circunstancias no te dan más opciones, tienes que tirar de lo que tengas en la baraja. Por eso es clave entrenar muchas técnicas, incluso esas que piensas que no usarás nunca. Porque el día menos pensado se te presenta la situación y si no tienes esa carta… Quedas vendido.
En mi caso fue una limitación en la dirección. Pero en otra puede ser un fallo mecánico, un tramo muy embarrado, o un susto que te cambie el plan sobre la marcha. Y ahí no hay excusas O juegas bien tus cartas… o pierdes la partida.
¡Echa por lo negro!

