Con el título ya decidido en Ferrol, era turno de que los equipos inscritos en O Carballiño se probasen de cara a la próxima temporada, sin tener claro, a priori, quien sería el principal favorito a la victoria.
Desde los primeros compases fue Samuel Graña quien impuso el ritmo de referencia para el resto, escapándose paulatinamente con el paso de los kilómetros hasta obtener más de medio minuto de renta al final de la mañana, con Roberto Suárez y Adrián Garrido peleando por los dos puestos restantes del podio, mientras Lorenzo Rivera y Gonzalo Val cerraban la clasificación, ya a varios minutos.
La clave de la jornada iba a estar en las especiales de la tarde-noche, puesto que, con la lluvia como protagonista, Roberto Suárez se desembarazaba de Adrián Garrido para asentarse en la segunda plaza. Y, aunque Samuel Graña se defendía a la perfección para lograr más de un minuto de renta, el líquido elemento iba a jugar en su contra para los dos últimos tramos, habiendo montado compuestos de seco.
Por su parte, Roberto Suárez jugó la única baza que le quedaba, salir a la contra con la monta de neumáticos y decidía calzar su Peugeot 206 con Pirelli Cinturato. En Leiro apenas recortaba 9 segundos de su desventaja, pero el aguacero que les caía en Amoeiro, unido al empañamiento del parabrisas en el vehículo de Graña, le hacía perder más de un minuto y con ello el triunfo frente a Suárez – García, que de esta manera, tras varios años compitiendo dentro del certamen, saboreaban las mieles de la victoria.
Tras Graña, Adrián Garrido también salvaba la tercera plaza por los pelos frente a Lorenzo Rivera, con Gonzalo Val cerrando la tabla, en un rallye sin abandonos a pesar de la dureza del recorrido.

