El piloto palmero David Hernández volvió a correr con el Skoda Fabia en el Slalom de Adea -Barlovento, pero ya piensa en el 2028, donde competirá a los mandos de su nuevo Mitsubishi Lancer Evo.
David Hernandez Perez
Esta vez, después de un año, volví a subirme al «pequeño» Skoda del equipo Autoedal Competición para cerrar la temporada en La Palma.
La idea era simple: divertirnos, recuperar sensaciones y mantener un buen ritmo… aunque sabíamos que ese año sin tocar el Skoda se iba a notar.
En la primera pasada estábamos adaptándonos, intentando hacer un buen papel, y a pocos metros de la meta… rompimos un eje. No llegamos a meta y con ello prácticamente se esfumaban las opciones de pelear por un buen resultado.

Aún así, el equipo se puso manos a la obra y, en cuestión de minutos, lograron solventar el problema para que pudiéramos salir a la segunda pasada.
Salimos con prisa, sin la concentración ideal, cometiendo varios fallos y con un pequeño problema de potencia… pero llegamos a meta.
Una vez más, el equipo reaccionó rápido, encontramos el fallo y salimos a la tercera pasada con la mentalidad de divertirnos, sin arriesgar, porque ya no nos jugábamos nada. Aun así, no llegué a sentirme del todo cómodo por falta de algún ajuste de setup, sumando errores y perdiendo bastante tiempo.
Pero aún con todo… me divertí muchísimo, y esa es siempre la idea. Aunque las cosas se pongan cuesta arriba, hay que seguir intentándolo.
Quiero dar las gracias a:
Al jefe de equipo, a los mecánicos y a cada persona que lo forma. Sin ustedes nada de esto sería posible.
Cada granito de arena suma… y mucho.
Ahora toca ponerse manos a la obra con el Mitsubishi, con la idea de poder salir en 2027…


