- Una avería de su principal rival les hace aumentar la ventaja en la general, con ahora el piloto local Yasir Seaidan como perseguidor.
- Pau Navarro: «La etapa ha sido tensa, por las dunas, la navegación, un pinchazo y un choque contra un árbol.
- «Cuando hemos visto que Cavigliasso estaba parado, con el coche averiado y él sin casco, hemos empezado a conducir con más calma.
Pau Navarro y Jan Rosa han consolidado su liderato en la categoría Challenger del Rally Dakar 2026 tras la novena etapa, primera jornada de la segunda etapa maratón. Tras una jornada conservadora en cuanto a conducción, han sido sextos en meta a 20 minutos de Paul Spiering. El revés de su principal rival, el argentino Nicolás Cavigliasso, les ha abierto una brecha de 40 minutos en la general sobre el nuevo segundo, Yasir Seaidan del Nasser Racing Team.
La novena jornada puso a prueba la fiabilidad de todos los participantes en esta etapa sin asistencia externa, uniendo Wadi ad Dawasir con Bisha en un recorrido rápido con pistas pedregosas y dunas finales. Navarro y Rosa optaron por un ritmo controlado al principio, priorizando la integridad mecánica sobre el ataque directo al cronómetro. Esta decisión les valió la sexta plaza del día, pero todo cambió cuando alcanzaron a su gran rival, el vigente campeón Cavigliasso, parado con el capó quitado por una avería en el radiador que le costó más de una hora.
«Hoy la etapa ha sido muy tensa. Hemos salido con bastante ritmo e íbamos alcanzando a los de delante y hemos visto que nuestro rival estaba parado y con el capó quitado. Hemos ido entonces con mucha calma, pero igualmente ha sido tenso», explicaba Pau Navarro, resumiendo el punto de inflexión de la jornada. A partir de ahí, gestionaron con cabeza los kilómetros restantes, conscientes de que la maratón premiaba la supervivencia por encima de todo.
Sin embargo, los problemas no terminaron ahí. Tras el pit stop, donde los mecánicos verificaron que el coche estuviera más o menos en orden, sufrieron un pinchazo muy lento que pasó desapercibido inicialmente. «Después del pit stop y que los mecánicos revisaran el coche, debíamos tener un pinchazo muy lento que ellos no han visto y hemos tenido que reparar al terminar el refueling y ha sido una odisea», continuaba Navarro. Para colmo, un golpe contra un árbol al final del día provocó que se les saliera el palier y el brazo de la suspensión se descolgara, complicando aún más la llegada.
«Le hemos dado también a un árbol que ha hecho que se nos saliera el palier y el brazo se descollara, pero hemos podido llegar a pesar de que las dunas y la navegación era difícil», añadía el piloto español, destacando la dificultad extrema del terreno final. Pese a este cúmulo de contratiempos, Navarro y Rosa cruzaron la meta listos para vivir la noche de esta etapa maratón.
