Hace un par de semanas, nuestro amigo Jorge Pérez nos llamaba para hacernos una encomienda de última hora: revisar y poner en marcha este Peugeot 306 Maxi que llevaba años parado, para poder tenerlo listo de cara a la Subida a Ribeira Sacra de Chantada, donde se pondría a sus mandos el queridísimo piloto Iván Armas.
Realmente era una tarea complicada, dado el poco tiempo del que disponíamos, pero nos pusimos manos a la obra y dedicamos horas de trabajo para dejar lista esta joya.Cada detalle fue revisado con el máximo cuidado para que el coche estuviera en las mejores condiciones posibles.
Finalmente, conseguimos tenerlo preparado justo a tiempo para el jueves previo a la subida, jornada en la que nos desplazamos al circuito de O Choqueiro para afinar su puesta a punto y realizar las primeras pruebas, donde Emilio Vázquez fue el primero en sentarse al volante para rodar el coche, comprobar que todo funcionaba correctamente y terminar de ajustar los últimos detalles con Iván sentado a su derecha. Aprovechó para transmitirle sus primeras impresiones y explicarle algunos aspectos del comportamiento del 306 antes de que el piloto comenzara a familiarizarse con la máquina, ya que Iván Armas nunca había pilotado un vehículo de tracción delantera como este 306 Maxi, pero este se adaptó con rapidez.
Desde los primeros metros se sintió cómodo con el coche, entendiendo su comportamiento y encontrándose muy a gusto con los reglajes y el setup que habíamos preparado.
Finalmente llegó el día de la Subida a Ribeira Sacra de Chantada. Iván fue de menos a más durante toda la prueba, adaptándose al coche y aumentando el ritmo en cada pasada. Al término de la competición, tanto el piloto como todo el equipo acabamos muy satisfechos y contentos con el rendimiento que ofreció el Peugeot 306 Maxi.
Una vez más, hemos cumplido con nuestro trabajo, demostrando el compromiso y la dedicación que ponemos en cada proyecto. Solo nos queda agradecer a Jorge Pérez la confianza depositada en VP Competición para devolver a la vida y poner a punto esta auténtica joya, y, cómo no, también a Iván Armas por su profesionalidad y por su enorme calidad como persona.