En la categoría GTD-Pro del campeonato IMSA, los aficionados asisten esta temporada a un duelo muy especial entre dos equipos cliente de Porsche: AO Racing, el prometedor recién llegado, contra Manthey, el experto ya consolidado en el mundo de los GT. Ambos alinean unos coches excepcionales y buscan la victoria, pero lo hacen por caminos muy diferentes.
En resumen
Roxy afila los dientes. Faltan pocos minutos para que empiece la carrera y el 911 GT3 R de color rosa ya está en la parrilla de salida. Las 12 Horas de Sebring son la segunda prueba del Campeonato IMSA WeatherTech SportsCar 2026 y una dura exigencia para el hombre y para la máquina en el bacheado e histórico circuito de Florida. También es la segunda cita de un duelo que muchos esperan con gran expectación: AO Racing contra Manthey. Esta temporada, los dos equipos cliente de Porsche se encuentran por primera vez en la categoría GTD-Pro. Y con ellos, los que probablemente sean los Porsche 911 GT3 R más famosos del mundo: el rosa Roxy, que sustituye al verde dinosaurio Rexy de AO Racing, frente al amarillo y verde Grello de Manthey. El mismo coche de carreras, pero dos escuderías con planteamientos distintos. Ambas ya se habían cruzado en la pista, por ejemplo en las 24 Horas de Le Mans, aunque nunca con alineaciones exclusivamente profesionales como ahora en el IMSA. Los aficionados asisten así a un duelo de altura.
AO Racing, la fantasía como camino al éxitoCon Rexy y Roxy, sus coches decorados como dinosaurios, AO Racing ya está en Norteamérica donde sus rivales alemanes de Manthey todavía aspiran a llegar: en la pole position entre los aficionados. La imagen poco convencional del coche y de su escudería ha conquistado a los espectadores. Incluso los numerosos equipos oficiales contemplan con asombro esta acertada puesta en escena, ya que ningún otro acumula tantos seguidores en el paddock del certamen ni congrega colas tan largas ante los puestos de merchandising y las sesiones de autógrafos. Gente de todas las edades celebra una fiesta del motor con las figuras hinchables de dinosaurio.
Y eso que la idea del éxito surgió más bien por casualidad. AO Racing, fundada por Phillip Jeffrey «P. J.» Hyett y Gunnar Jeannette, tiene una historia breve: el empresario informático Hyett, de los alrededores de Chicago, y el piloto Jeannette, nacido en Florida, se conocieron a principios de 2022 en unos Porsche Track Days. «Allí estaba P. J., volando de curva en curva con su 911 R siempre derrapando», ríe Jeannette. «Se notaba que tenía poca experiencia con coches de carreras, pero mucho control del vehículo y un talento natural». Poco después, antes de un viaje familiar a las 24 Horas de Le Mans, Hyett le pidió consejos para el trayecto. «Le pregunté si solo quería mirar o prefería participar en alguna de las pruebas del programa». La respuesta fue clara y sus salidas en la Porsche Sprint Challenge resultaron convincentes: ya en la primera carrera acabó entre los diez primeros de un grupo muy competido, con cuarenta coches.
Aquella experiencia fue la chispa inicial. Hyett se atrevió entonces a dar el salto a un 911 RSR, y su participación junto a Jeannette en la final del Campeonato del Mundo de Resistencia FIA (WEC) en Baréin llevó a ambos al podio. «Por entonces P. J. empezó a madurar la idea de tener su propia escudería, algo que al principio quise quitarle de la cabeza», recuerda Jeannette entre risas. «Por suerte, no lo conseguí». Los dos estadounidenses fundaron AO Racing a finales de 2022. Antes de la carrera inaugural en Daytona, Hyett preguntó a sus hijos, que tenían tres y cinco años, cómo debía decorar su casco: el niño soñaba con un tiranosaurio; la niña, con un unicornio. Ambos deseos se cumplieron. «Después de Daytona nos sentamos a hablar del vinilado del coche para Sebring y de pronto P. J. dijo: ‘¿Por qué no convertimos el coche de carreras en un dinosaurio?’. ¡La idea me encantó!».
La ejecución salió perfecta. En la siguiente prueba, en Sebring, los espectadores vieron por primera vez la inusual parte delantera de Rexy, con sus afilados dientes, y quedaron entusiasmados con un coche que parecía salido de un cómic de Marvel. Desde entonces, AO aplica esa idea con toda coherencia: el motivo se repite en los monos y los cascos de los pilotos, en la ropa de los mecánicos y en la decoración de la carpa del equipo. El coche desarrolló un carácter propio cuya historia Hyett y Jeannette siguen ampliando con evidente disfrute. Tras un alcance, Rexy compitió con «aparato dental» en la carrera siguiente. Y desde el título del IMSA de 2024, en la dentadura del 911 verde brilla un diente de oro. En el final de temporada de Road Atlanta, celebrado en fechas próximas a Halloween, todo el equipo y sus coches se presentaron con una decoración de esqueleto en blanco y negro. Jeannette llegó incluso a encargar en 2025 a Porsche Sonderwunsch que adornara con elementos de dinosaurio su 911 GT3 (992) particular.
Rexy se ha convertido en una marca global. Su programa de merchandising no deja casi nada fuera, desde camisetas hasta coches en miniatura y peluches. Incluso está en las estanterías de todo el mundo como maqueta de LEGO® Technic. El Jefe del equipo asiste a esta evolución con gran satisfacción, aunque subraya: «Para nosotros, lo primero es la competición». Y los resultados le dan la razón: en 2024, dos años después de su fundación, AO Racing se aseguró el título de equipos en la categoría GTD-Pro del campeonato IMSA. El expiloto Júnior de Porsche y actualmente oficial Laurin Heinrich se llevó a Alemania la corona de pilotos para AO Racing.
Rexy ya tiene refuerzos: Roxy, el coche gemelo de color rosa. «Queríamos crear un segundo personaje y presentamos al dinosaurio en el cumpleaños de la hija de P. J.», cuenta Gunnar Jeannette. «La idea es que participe en dos carreras por temporada». En Sebring debuta en resistencia de la mano de Nick Tandy, Harry King y Alessio Picariello. «Después la llevaremos también a Long Beach. ¡Roxy se va a Hollywood!».
Manthey, la perfección como modelo de negocioGrello, con su look neón amarillo y verde, es un fenómeno de culto mucho más allá del Nordschleife y de Alemania, igual que Rexy y Roxy en Norteamérica. Y ningún otro coche de carreras simboliza mejor la pauta que rige al equipo cliente Manthey: actuar rápido y al máximo nivel. «Hemos puesto el listón muy alto», afirma Nicolas Raeder, Director General de Manthey Racing, que dirige la empresa junto con su hermano Martin. «Siempre que Grello compite, debe luchar por la victoria».
«Siempre que Grello compite, debe luchar por la victoria» Nicolas Raeder, Director General de Manthey Racing
Este año, la escudería del Eifel, fundada en su día por la leyenda del automovilismo Olaf Manthey, cumple treinta años de éxitos. Desde su adquisición por los hermanos Raeder y con la entrada de Porsche en 2013, se ha transformado en una empresa con cuatro áreas de negocio: Racing, Road Cars, Race Cars y Experience. La plantilla pasó de cuarenta empleados a más de 350. Desde el principio, Manthey estuvo ligada al Nordschleife, al campeonato de resistencia de Nürburgring (NLS) y a las 24 Horas que allí se disputan. «Ya entonces trabajábamos a un nivel muy profesional», afirma Raeder.
Además de diversas participaciones oficiales con Porsche, por ejemplo en el Campeonato del Mundo de Resistencia FIA (WEC), en 2016 nació Grello. Una vez creado el diseño, el nombre surgió enseguida: una mezcla de las palabras inglesas green y yellow (verde y amarillo). «En los años noventa tuve una bicicleta de ese color», explica Nicolas Raeder. Hoy hay hasta ropa para bebés con la decoración de Grello, hay aficionados que quieren pintar su coche igual y los niños envían sus propios dibujos a la casa de Grello en Meuspath, cerca del Nürburgring. Desde su entrada en el DTM como equipo de competición y con la conquista de los títulos de 2023 y 2025, Grello es también un nombre conocido fuera del Eifel.
Hoy, clientes de todo el mundo hacen cola para ponerse al volante con Manthey en el Campeonato del Mundo de Resistencia FIA (WEC). En 2024 y 2025, el equipo alemán ganó la categoría LMGT3 en Le Mans, en la que profesionales y aficionados comparten coche, y a final de año se llevó también los títulos de equipos y de pilotos. «Ya recibimos tantas solicitudes que no tenemos forma de atenderlas», cuenta Nicolas Raeder. El mercado ha evolucionado y los clientes buscan esa profesionalidad y competir con Manthey. Esta temporada, la escudería participa en las Asian Le Mans Series, el DTM, el IMSA, la NLS, el WEC y la Intercontinental GT Challenge (IGTC); sumadas las demás áreas de negocio, salen más de 150 eventos al año.
¿Cómo se consigue todo esto? La respuesta es siempre la misma: son las personas las que hacen del equipo lo que es. Ya sea el fundador de la empresa, Olaf Manthey, que sigue aportando indicaciones valiosas como observador, o el personal en el circuito. «Damos a nuestros empleados la posibilidad de reinventarse una y otra vez», explica Martin Raeder. «Nuestros ingenieros se sientan juntos y desarrollan constantemente nuevas ideas. Tienen mucha libertad y viven su pasión». Entre esos desarrollos figuran novedades como el software «Toolchain», que permite leer y comparar numerosos datos del coche, por ejemplo cómo sería un reglaje ideal de amortiguadores. Con los años, el equipo también ha creado sus propias mantas para el calentamiento de los neumáticos y un sistema de medición para las ruedas que cabe en una caja de transporte, todo ello adaptado a sus propias necesidades. De ahí ha surgido la línea de negocio «Equipment for Rennsport». Con la entrada en el IMSA se cierra el círculo: por un lado, competir allí supone un nuevo reto deportivo y, por otro, el mercado norteamericano ofrece un gran potencial para los kits que Manthey desarrolla para los deportivos Porsche de carretera.
Los dos suben al podioLos dos equipos cliente demuestran que el camino hacia el éxito no es único. Cada uno escribe su propia historia: por un lado, Manthey, una escudería con tradición, sostenida por décadas de experiencia y por un saber hacer acumulado. Por otro, AO Racing, un intrépido recién llegado que se ha consolidado como marca en muy poco tiempo y que, además, ha ganado el título del IMSA.
La clásica carrera de resistencia de Sebring llega ya a su fin y a Manthey y AO Racing los separan solo fracciones de segundo. De pronto, unos faros brillan desde el rebufo: Grello adelanta a Roxy y cruza la meta a las 22:10 horas como ganador de la categoría GTD-Pro, un éxito importante y el primero del equipo alemán en su segunda participación en el IMSA. «Fue una victoria típica de Manthey», celebra Klaus Bachler, que formó el trío de pilotos del 911 Grello junto con Thomas Preining y Ricardo Feller. «No cometimos errores, tuvimos la estrategia perfecta y un coche fiable».
Los aficionados están de enhorabuena: Rexy y Roxy tienen sed de revancha. El duelo entre los que probablemente sean los Porsche 911 GT3 R más famosos del mundo aún está lejos de decidirse.
InformaciónArtículo publicado en el número 419 de Christophorus, la revista para clientes de Porsche.
Texto: Bianca Leppert, Klaus-Achim Peitzmeier
Imágenes: Jürgen Tap / Manthey
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