Alberto Monzón: “Ahora me toca creérmelo y empezar a buscar los límites de verdad”

Los grancanarios Alberto Monzón y Aday Suárez (Renault Clio Cup) se desplazaron hasta la isla de Tenerife para competir en el Rallysprint de Atogo, cita que se tomaron a modo de test.

Alberto Monzón

La primera impresión al coger las notas el jueves por la tarde fue de sorpresa. 16 años después de pasar por ahí me volvió a sorprender la locura que es ese tramo con frenadas en rasantes, cortadas, descolocadas del coche por todos lados… En una palabra: ATOGO.

Ya metidos en carrera, salimos con un cambio bastante drástico en cuanto a reglajes y funcionó. Aún así, decidimos seguir moviendo detalles porque habíamos ido a eso. Tan es así, que no hicimos una sola pasada sin probar algo diferente.

La sorpresa es que estábamos luchando por acercarnos al top ten y manteniendo una bonita lucha con algunos R2 y Mitsubishi Evo hasta que llegó un error de conducción que nos hizo perder algo más de 40 segundos.

Ciertamente, eso deslució el resultado del buen trabajo hecho por el equipo y lo lamento mucho por ellos también. Les debo una y no duden que se las devolveré.

Si especial fue el reencuentro de Aday y mío con Atogo, no menos lo fue el hermanamiento chicha-canarión de nuestro equipo con el de Ten-Asfaltos. La compenetración y el buen rollo fue absoluto desde el minuto uno. Además, fueron muy valiosos para mí los consejos de Manuel Adán para mejorar los reglajes y también algún detalle en la conducción, ya que me pudo ver desde fuera en alguna pasada y me dio algunas claves.

Los deberes ya están hechos y el coche, en principio, como debe estar. Ahora me toca creérmelo y empezar a buscar los límites de verdad. Ya no hay excusas, es mi responsabilidad volver a estar en el nivel que tenemos que estar.

Quiero felicitar a algunos equipos a los que hice especial seguimiento por su nivel mostrado dentro de nuestra categoría. Volví a comprobar gratamente que Miguel García no se ha olvidado de ir rápido.  También me gustó la progresión de Raúl Capdevila, ya que correr en Atogo por primera vez es un examen en toda regla y aprobó con nota. La mejora pasada a pasada de sus tiempos así lo confirman. Y para mí, el equipo del día, Giovanni Fariña que junto a su hermana Carolina volaron por los tramos en un coche con el que no habían corrido. Esta juventud promete, pero ni por asomo piensen que me van a jubilar tan pronto. Prometo darles un poco de guerra todavía.

La afición tinerfeña, como siempre, apasionada y con un comportamiento ejemplar. Lo mejor de todo, los amigos que volví a ver en persona después de tantos años. Un mensaje de ánimo y fuerza a los equipos que las trampas de Atogo les atraparon. En ese tramo único, lo realmente sorprendente es correr sin sufrir algún percance, de ahí su encanto o atracción fatal.

Contando los minutos para la próxima, Rallye Comarca Norte en mi isla, donde mis buenos amigos de la Escudería Azuatil están haciendo un gran esfuerzo con muchísima ilusión para que equipos y aficionados podamos volver a disfrutar al máximo.

Hasta pronto…

También podría interesarte

Deja una respuesta