Cuando un golpe no lo olvida ni el paso del tiempo ni la memoria

Cuando recordamos al ex piloto grancanario Antonio Ortega lo hacemos en clave de alta velocidad y de muy pocos accidentes. Pero él, ahora volcado en su hobby, el de la bicicleta, ha pasado por una zona donde tuvo uno de esos pocos roces y nos lo ha recordado porque, a pesar del paso de los años, la pintura de su coche aún sigue ahí puesto que el paso del tiempo no se ha encargado de borrarlo.

Orteauto Sport

¡Increíble, pero cierto! Dando una vuelta en bici por la Era del Cardón, paso por el salto a derecha del cañón del cruce de Los Cuchillos hacia Corralillos, y cual es mi sorpresa, que tras 22 años, sigue la pintura amarilla (como puedes ver en el risco antes de la rueda de la bici) del Seat Ibiza Kit Car en una salida que tuve en un test antes del Rally de Maspalomas.

Moraleja de ese día: no te despistes cuando vas en un coche de carreras como yo ese día hablando con José Brito (El sobrino) que llevaba de copiloto en su momento, enseñándole lo que era un cambio secuencial. Conclusión, el golpe más tonto de mi carrera deportiva y el más caro, 750.000 pesetas de las de antes, más el susto.

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