El 9 Rally Lloret de Mar, con un recorrido de Mundial en el corazón de la Costa Brava

El encanto paisajístico y la historia a nivel automovilístico que envuelve a los tramos de la prueba lloretense, organizada por V-Line Org., es una de las señas de identidad de esta carrera: un evento deportivo único a nivel nacional, que conjuga la tradición y el espectáculo del mundo del motor con la belleza y el entorno natural de la provincia de Gerona.

Desde que V-Line Org. y el Ayuntamiento de Lloret de Mar reanudaron hace dos años su andadura, devolviendo la prueba a la vida tras un paréntesis de dos décadas, el Rally Lloret de Mar se ha forjado una marcada identidad entre equipos y aficionados, con dos claras señas de identidad: la belleza y espectacularidad de su recorrido y el encanto y tradición de la localidad lloretense como epicentro automovilístico de una carrera con un recorrido de Mundial en pleno corazón de la Costa Brava.

Las seis especiales que vertebran el rutómetro del 9 Rally Lloret de Mar aglutinan conjuntamente una reputación y una historia a nivel automovilístico, a las que se suma además el encanto natural de la provincia de Girona, lo que confiere una identidad única a nivel nacional a la prueba de carretera con la que V-Line Org. inicia sus actividades cada temporada.


– Subida Els Àngels: primer tramo de esta edición, mítico donde los haya. Ha estado incluido muchos años en pruebas del Mundial y del Europeo. Está cerca de Gerona y es muy representativo de las especiales de esta zona. Consta de dos partes: la primera en subida, muy revirada, y la segunda en bajada, a partir del acceso al santuario dirección Madremanya, que es muy rápida e imprime mucha velocidad a este complejo tramo. Por las horas a las que se va a disputar en esta edición, pueden aparecer humedades que compliquen aún más el trazado.

– Santa Pellaia: otro tramo mítico, que siempre ha formado parte de pruebas de gran entidad. Recorrido muy difícil, bastante técnico, con muchas curvas a veces tan parecidas que pueden conllevar errores. La primera parte es muy rápida, la segunda pasa a ser un vaivén continuo, con ángulo muy seguidos, que exige mucha concentración y precisión antes de encarar la meta, al borde ya de la bajada hacia Cassà.

– Canyet: desde la localidad de Sant Feliu hasta Tossa de Mar. Es el tramo más largo del recorrido, y coincide en la parte final con la salida de Tossa-St. Grau. Combina zonas lentas y rápidas y se caracteriza por tener buen asfalto, pero exige mucha concentración y saber mantener el ritmo, ya que el trazado es muy técnico. El encanto del paisaje que acompaña a este tramo, bordeando la costa en todo momento, no deja indiferente a nadie.

– Tossa-St. Grau: tramo espectacular y emblemático por sus maravillosas vistas a la Costa Brava y muy completo además, al aglutinar sectores rápidos y otros más lentos, que exige de bastante concentración, pues los cambios de ritmo son bastante constantes durante toda la especial. El famoso cruce a izquierdas que lleva hasta la ermita de St. Grau es el lugar más icónico del tramo. A partir de ahí, toda la subida hasta meta se caracteriza por un asfalto bastante regular y más estrecho, que incrementa la intensidad y dificultad del trazado.

– Cladells: tramo clásico también, que se va a correr en una versión más corta, desde el cruce del Eje Transversal. Son muy características sus bañeras o chicanes, una sucesión de curvas muy seguidas unas de otras, peraltadas además en ambos sentidos. Sin duda, una de las singularidades de esta especial, que va subiendo continuamente dirección a St. Hilari hasta los metros anteriores al segundo cruce a Joanet.

– Osor: otro tramo espectacular, en constante bajada, muy exigente para los frenos. Comienza y acaba con zonas muy rápidas, aunque cuenta con otra más lenta en la parte central del recorrido. Sin duda, es una de las especiales donde más precaución se debe tener, al ser la más húmeda del recorrido y donde menores temperaturas probablemente se van a registrar. Exige mucha concentración y no perder el ritmo, y representa toda una prueba de nivel en cuanto a dotes de pilotaje.

Al carácter y la identidad de todos esos tramos de auténtico Mundial se une la iconografía del Paseo Marítimo de Lloret de Mar como punto de partida y colofón al mismo tiempo de la prueba gerundense. Un evento automovilístico con una esencia inigualable para dar el banderazo de salida a la temporada a nivel nacional.

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