Joan Font se arma de paciencia para culminar la primera etapa del Dakar

El Toyota Land Cruiser del piloto catalán salió airoso en una complicada especial donde la piedra fue la gran protagonista.
El de Vic, sabedor que su vehículo sufre en este tipo de situaciones, decidió llevar un ritmo de carrera lento.
«Hemos conservado tanto como hemos podido la mecánica. Vamos con un coche muy pesado [2.770 kg] y el riesgo de pinchar era muy alto. Tenemos que vigilar mucho más que otros pilotos», asegura.


Joan Font y Sergi Brugué sacaron adelante la primera etapa del Dakar a pesar de pasar más apuros de lo esperado por las dificultades que presentaba el terreno. Piloto y copiloto se han topado con la dura realidad que conlleva competir en un rally de esta exigencia con un coche de serie muy pesado –2.770 kg que pueden llegar a ser 3.000 con el depósito lleno– y que sufre mucho en determinados contextos. Uno de ellos es sin duda la piedra, la gran protagonista de la jornada.

«No había visto nunca tanta piedra en mi vida», exclamaba Joan Font nada más terminar la etapa, exhausto tras cerca de 8 horas y media al volante. «Hemos conservado tanto como hemos podido la mecánica, ya que el riesgo de pinchar era muy alto. Vamos con un coche muy pesado y tenemos que vigilar mucho más que otros pilotos», explicaba.

El planteamiento, ante estas circunstancias, no dejaba lugar a dudas: «Sabíamos que el vehículo sufre en este terreno y por eso hemos decidido llevar un ritmo de carrera lento». Por si esto no fuera suficiente, también han tenido que parar en dos ocasiones para asistir a dos compañeros del FN Speed Team: el colombiano Javier Vélez, a quien ayudaron a reparar un tirante de la suspensión trasera de su Side by Side, y al catarí Ahmed Alkuwari Fahad.

La noticia positiva de la jornada fue la buena sintonía que exhibieron Font y Brugué en su primera etapa como compañeros de habitáculo. Cabe recordar que ambos llegaban sin haber podido compartir ni un solo kilómetro de competición: «Con Sergi ha ido todo perfecto, un 11. Hemos cogido un buen ritmo a pesar de lo complicada que ha sido la navegación y en este sentido estamos muy contentos».

Tras este duro estreno de Dakar, la pareja catalana afrontará mañana otra exigente etapa en la que harán su aparición las primeras dunas del rally, otro de los terrenos más temidos para los participantes de la clase T2. La jornada unirá las localidades de Bisha y Wadi Ad-Dawasir y contará con 457 kilómetros de especial y 228 de enlace. Sin duda una nueva prueba de resistencia para la dupla del FN Speed Team, que de momento sonríe, pero que es consciente que tarde o temprano llegarán momentos más complicados.

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