La Voz de Galicia: Positivo por drogas en pleno rali

En una información firmada por Luis M. Rodríguez en La Voz de Galicia se dice que

El rugido de los motores que protagonizaban el Rali Ourense Ribeira Sacra se vio alterado en los primeros lances, cuando uno de sus pilotos dio positivo en un test de drogas realizado por la Guardia Civil de Tráfico. Los agentes detuvieron a David Rivas cuando el deportista se dirigía hacia la salida del tramo cronometrado San Miguel – Luíntra.

Aunque las normas de tráfico no rigen la conducción en las especiales que inciden en la clasificación de la carrera, los participantes sí están obligados a cumplirlas como cualquier conductor en los enlaces entre las distintas pruebas. En uno de esos recorridos fue detenido el piloto para que realizara una prueba de saliva, cuyo resultado fue positivo en tetrahidrocannabinol (THC), el principal psicoactivo del cannabis. El conductor optó por no someterse a una extracción de sangre, poco antes de contactar con la organización y comunicarle su decisión de abandonar la carrera.

A la espera de lo que dictamine el resultado definitivo de un segundo estudio de la muestra obtenida, lo que sucederá en un laboratorio especializado, el propio Rivas se mostraba contrariado por lo sucedido e insistía en defender que se trata de «un posible positivo, porque aún hay que revisar una vez más las muestras, pero es muy peligroso que se me demonice antes de que todo se aclare convenientemente».

El piloto de Cerceda es rotundo al clamar por su inocencia: «Yo no consumo drogas, la verdad es que llevo días con un tratamiento médico y no sé si influye en la muestra o no. Ya se verá en el análisis del laboratorio, pero desde luego, no he conducido bajo los efectos de las drogas».

David Rivas es un piloto de notable trayectoria deportiva, destacando el subcampeonato gallego que logró en la Agrupación II del certamen de Rallymix, además de brillar en las campañas siguientes en las clasificaciones de Dos Ruedas Motrices. Varios de sus compañeros lo arroparon desde el primer momento, defendiendo su versión. El nacional de tierra y otras competiciones como el autocross han sido objetivo de un joven que insistía en explicar su convicción de que todo se aclarará pronto: «No me parece de recibo que se me señale de esta manera hasta que se compruebe la muestra una vez más, he puesto el caso en manos de mi abogado y estoy seguro de que se demostrará que no tomé drogas».

Pronto corrió la noticia sobre el abandono de Rivas y el motivo que lo había provocado. Mientras desde su escudería defendían la deportividad de su piloto, fuentes de la Federación Gallega de Automovilismo señalaban que preferían que se avanzara en el expediente abierto al piloto por parte de la Guardia Civil, antes de realizar ninguna valoración oficial, si bien se reconocía la necesidad de salvaguardar la seguridad en las carreteras.

Los organizadores de la Escudería Luíntra asumían que el trabajo de los agentes de Tráfico es importante para el desarrollo de este tipo de espectáculos y lograr las mejores condiciones para aficionados y participantes está por encima de cualquier otro objetivo, si bien reconocían que quizás pueda reabrirse el debate sobre la conveniencia de extremar los controles de drogas y alcohol, antes de las competiciones.

De momento, en este caso concreto faltan los resultados del laboratorio que arrojarán más luz sobre los niveles de sustancias tóxicas en la saliva del piloto.

Las sanciones van de 1.000 euros a la prisión en vía penal

Los estatutos de la Federación Galega de Automovilismo recogen expresamente como falta muy grave la presencia de sustancias tóxicas en el organismo de sus deportistas. De hecho, lo redactan del siguiente modo en la enumeración de las infracciones: «A participación en competicións ou os seus adestramentos, baixo o efecto de sustancias calificadas como dopaxe, por estar incluídas na relación que a estes efectos se emita pola Federación Galega de Automobilismo, e sempre e cando se detectaran tales sustancias conforme ó procedemento que se regule no Regulamento Antidopaxe federativo, e/ou normativa nacional aplicable».

Aún así, no se ha establecido un protocolo sobre controles a realizar entre los participantes, más allá de los que se llevan a cabo por parte de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Es distinta la situación en competiciones nacionales como el CERA, con controles antidopaje, tanto previos, como en el transcurso de los eventos.

Las sanciones, tanto en Galicia como a nivel nacional, pueden llegar a la retirada de licencia federativa por un plazo de hasta dos años, que puede extenderse a otro tipo de deportes que practique el infractor, teniendo en cuenta la unificación de la legislación deportiva para abarcar a distintas disciplinas.

Por lo que respecta a la normativa vigente en cuanto a Tráfico, si el expediente se incoa por la vía administrativa, la sanción es de 1.000 euros y la pérdida de 6 puntos. En el caso de que se extreme la gravedad y pase a la vía penal, se establecen penas de prisión de 3 a 6 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir de 1 a 4 años.

El protocolo del control se inicia con la toma de una muestra de saliva, indiciaria, que detecta la posible presencia de sustancias ilegales. Si da positivo en alguna de las sancionables, se toma una segunda muestra, la evidencial, para detectar el tipo de sustancia y su cuantificación. El conductor puede solicitar también un análisis de sangre por personal sanitario en un centro de salud y todas esas pruebas (saliva y sangre) llegarán a un laboratorio en tubos precintados, dentro de neveras y en vehículos dedicados al transporte de muestras biológicas.

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