Ni el mejor guionista de Hollywood habría sido tan imaginativo con lo ocurrido en la primera cita del Campeonato del Mundo de Rallys (WRC) 2022, el 90 Rallye Automobile de Monte-Carlo, pero de todos es sabido que hasta que no se llegue a Mónaco, todo puede pasar en esta cita de inesperadas consecuencias.
Y esto es lo que les ha pasado a los pilotos campeones del mundo franceses Sébastien Loeb e Isabelle Galmiche (Ford Puma Rally1) y Sébastien Ogier y Benjamin Veillas (Toyota GR Yaris Rally1), que se han alternando la primera posición en varias ocasiones, demostrando que están muy por encima del resto de equipos.

Si el jueves era Ogier el que demostraba estar en forma y ser el más rápido en las dos especiales, con 6.7 a su favor, el viernes le tocó el turno a su compatriota Loeb, que en tres tramos se ponía líder y acabó la segunda jornada con 9.9 a su favor. Pero todo cambiaría de manera radical el sábado, donde Ogier era inalcanzable, recuperando el liderato y poniendo una renta a su favor que parecía imposible de igualar, quedándose al frente de la general con 21.1, los que ampliaría hasta 24.6 en al segundo tramo de la jornada final. Pero en la penúltima especial saltaba la sorpresa y un pinchazo de Ogier y Veillas, sumado al mejor crono de Loeb e Galmiche les devolvía el primer puesto a los del Puma a falta de un tramo y con 9.5 a su favor. ¡De cine! Dramático final para uno y sorprendente para otros. En la especial final, Briançonnet / Entrevaux 2, el Power Stage del rally, de 14.26 km, Loeb era cuarto y Ogier quinto, sacando un segundo más de diferencia, lo que dejaba en 10.5 de diferencia la batalla final, que sumado a otros 10 por una penalización al de Toyota por salir antes de tiempo en el tramo final, lo dejó en 20.5.

Terceros acabaron Craig Breen y Paul Nagle (Ford Puma Rally1), que jugaron la baza de la regularidad para colocar al segundo Pumar en el podio, pero los que estaban en esa plaza, hasta su salida de carretera, eran los británicos Elfyn Evans y Scott Martin (Toyota GR Yaris Rally1), que sin los dos galos campeones del mundo, tienen todo de cara para ser los próximos campeones del Mundo, a pesar de este inconveniente. Los de Toyota fueron los únicos capaces de estar cerca de los dos ganadores del WRC, por lo que, al no seguir los dos Sébastien el campeonato completo, tienen muchos boletos para ser los mejores al final del curso. Como dato, cuando Evans y Martin se salieron estaban a 9.3 del liderato, mientras que Breen y Nagle, los terceros finales, acabaron a 1:39.8 de la cabeza, muy lejos de cualquier opción de luchar por el triunfo. Elfyn y Scott acabaron vigésimo primeros después de perder más de 20 minutos en poder regresar a la carretera tras su salida.
Gran remontada con premio para los fineses Kalle Rovanperä y Jonne Halttunen (Toyota GR Yaris Rally1), que de ser décimo segundos el jueves lograron acabar cuartos el domingo y como ganadores del Power Stage del rally.

El quinto puesto fuera para Gus Greensmith y Jonas Andersson (Ford Puma Rally1), que se llevan, además, el premio de haber marcado su primer mejor tiempo en una cita del WRC. En ascenso.
No fue el rally esperado por los belgas Thierry Neuville y Martijn Wydaeghe (Hyundai i20 N Rally1), sextos, que siempre estuvieron lejos de la cabeza, acabando a 7:42.6 de la cabeza y a 1:09.2 de los anteriores. ¡Un desatre!
Séptimos y primera unidad Rally2 fueron Andreas Mikkelsen y Torstein Eriksen (Škoda Fabia Rally2 evo), que ya no saben qué tienen que hacer y demostrar para volver a tener un volante oficial de una unidad Rally1.


