Mercedes-Benz desarrolla la sed de aventura con la movilidad eléctrica

Una apariencia emotiva, un gran aplomo en terrenos accidentados y tecnología orientada al futuro: el EQC 4×4² demuestra que la electrificación de Mercedes-Benz va más allá de la carretera. Un pequeño equipo de desarrolladores ha creado este vehículo sobre la base de un EQC 400 4MATIC (consumo de energía combinado: 21,3-20,2 kWh/100 km; emisiones de CO2 combinadas: 0 g/km)[1]. Destacan sus ejes multibrazo tipo pórtico, así como el potente sonido que emite en el interior y el exterior a través de los faros, que además de iluminar funcionan como altavoz.

El EQC 4×4² es un vehículo de extremos. Con él Mercedes-Benz explora los límites y muestra que la movilidad eléctrica no es solo urbana, sino que puede concebirse también para el off-road. Este estudio se suma al que presentó la marca en 2017 con el E 400 All-Terrain 4×4² y al vehículo de producción G 500 4×4² lanzado en septiembre de 2015. El EQC 4×4² demuestra que la pasión por la aventura puede combinarse con un estilo de vida sostenible.

Es capaz de rodar sobre la arena del desierto y de las playas, sobre terrenos rocosos y atravesar arroyos en la montaña. El modelo de serie utilizado como base ofrece una gran fiabilidad y comodidad, así como la capacidad para remolcar y la posibilidad de instalar bacas en el techo. Una tienda de campaña en el techo y un bote inflable permiten llegar a las áreas más remotas. Y cuando se inicie la ruta temprano, el resto de aventureros del campamento ni siquiera serán despertados.

Con sus 293 milímetros de altura libre al suelo, el EQC 4×4² supera en más del doble la del EQC de producción (140 milímetros). Incluso un Clase G rueda 58 milímetros más bajo. La profundidad de vadeo se ve incrementada en 15 centímetros hasta llegar a los 40 centímetros. Igualmente impresionantes son sus ángulos de ataque y salida de 31,8 y 33 grados respectivamente. A modo comparativo, el Clase G cuenta con unos ángulos de ataque y salida de 28 grados. Los programas Off-Road han sido reprogramados usando la lógica de alto rendimiento de los modelos GLC. Por ejemplo, las precisas intervenciones sobre los frenos permiten mejorar la curva del par al arrancar sobre terreno suelto. El aplomo al rodar fuera del asfalto se completa con unos neumáticos de medida 285/50 R 20. Su impresionante diseño se ve culminado con el acabado mate gris y los rotundos aletines negros en los pasos de rueda.

Principales datos de un vistazo:

 

 

EQC 4×4²(estudio)

EQC 400 4MATIC (de serie)[2]

Ángulo de ataque

Grados

31,8

20,6

Ángulo de salida

Grados

33,0

20,0

Ángulo ventral

Grados

24,2

11,6

Distancia libre al suelo

mm

293

140

Profundidad de vade

mm

400

250

Más datos:

  • El EQC 4×4² es alrededor de 20 cm más alto que la versión de producción.
  • Los aletines de los pasos de rueda miden unos 10 cm

·       A pesar de sus ruedas 20 pulgadas, el diámetro de giro es pequeño gracias al moderno eje delantero multibrazo de cuatro brazos.

  • La altura libre al suelo y la profundidad de video se ve incrementada en 15 centímetros en comparación con el EQC de serie.

Otro aspecto destacado del EQC 4×4² es la experiencia sonora que ofrece. Es capaz, mediante sonidos, de proporcionar información al conductor sobre la disponibilidad de los sistemas y sobre el aparcamiento, así como emitir sonidos de conducción interactivos y emocionales. Los sonidos dependen de varios parámetros como la posición del acelerador, la velocidad o el nivel de recuperación de energía.

El vehículo de producción EQC usa un generador de sonido externo (Acoustic Vehicle Alert System, AVAS) requerido por ley para vehículos eléctricos. El EQC 4×4² cuenta con un sonido AVAS más potente desarrollado específicamente y utiliza los faros delanteros como altavoces. La razón es una creativa optimización del espacio disponible por parte de los expertos de Mercedes-Benz. Ha nacido el “faro-altavoz”.

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