Un vuelco le ‘arrebata’ el podio a Pedro David Martín y Luis Alberto Estévez

Pedro David Martín y Luis Alberto Estévez (Citroën AX T4 Turbo) rodaban en la tercera posición del Rally Isla Verde, pero un vuelco les sacó de la carrera.

Deivisport

Bueno, pues va resumen de nuestra participación en este Rally Isla Verde 2019.

Salíamos en el primer tramo a ver donde estábamos con resto de participantes, y marcamos el segundo mejor tiempo a décimas del primero, Jesús Tacoronte, ya que tuvo varios problemas en el tramo.

En el segundo tramo los problemas serían para nosotros: sufríamos un trompo, con parada de motor y varios cortes, para poder continuar perdiendo unos 20 y pocos segundos. Pasábamos al 4° puesto de la general.

En el tercer tramo salíamos a darlo todo y volvimos a marcar un segundo puesto del tramo, por lo que recuperábamos un puesto en la general, siendo ahora terceros. Aquí ya notamos lo que se avecinaba, porque salía humo por el capó.

En el cuarto tramo salíamos sin arriesgar, ya que fue donde habíamos hecho el trompo. Marcamos un tercer puesto. Ya al final del tramo la dirección se ponía dura.


El 5° y 6° tramo se suspenden por el estado del terreno, y eso nos favorecería, ya que si se hubieran hecho nos tendríamos que haber retirado, ya que en las asistencias vimos la avería, tubo presión de la botella de dirección asistida partido. Se intentó soldar, pero imposible con dirección montada. Quitarla, reparar y armar no daba tiempo.

Así, sin dirección asistida, decidimos realizar los tres últimos tramos, que eran más planos y menos revirados, dosificando la ventaja para no perder el tercer puesto de la general.

Ahí estuvo el error, teníamos que habernos olvidado de esa lucha, ya que un cuarto puesto nos valía para el Insular, ya que tras el abandono del amigo Claudio el siguiente palmero estaba a más de 4 minutos en 9° posición.

Así hicimos los tramos 7° y 8°. Piloto en los tramos y copiloto en los enlaces, ya que si no era imposible aguantar.

En el 9° tramo, a mitad, más o menos, en una curva, nos quita volante de las manos, damos contra el risco, y media vuelta. Ahí acaba todo.

Conclusión, cuando uno se pone el casco solo piensa correr; espero haber aprendido la lección. Por no haberlo hecho, ahora toca un mes de duro trabajo, otra vez, para dejar el coche operativo.

Gracias por los ánimos!!

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