Domi Guerra estaba muy ilusionado con la posibilidad de poder competir en esta temporada 2019 a los mandos de un Peugeot 208 R2 después de haber vendido su Renault Clio Sport, pero una serie de circunstancias ajenas a su persona, se lo han impedido. Como es un hombre positivo, ya tiene muy cerca el recambio.
“Se nos torció el negocio del Peugeot 208 R2 después de desplazarnos a entregar nuestro Clio a su nuevo dueño en tierras peninsulares”, dice de entrada a Automovilismocanario.com el piloto tinerfeño.
Recuerda que tras vender su Renault “nos salía una oferta de los tan buscados 208 y no nos lo pensamos dos veces puesto que con la misma que vimos el coche y se hizo la reserva. Pero justo el día del embarque para traerlo a Tenerife la gente de la Escudería Faraón, que es a la gente que se le compro, no había cumplido el trato y el coche no estaba cómo lo vimos y habíamos acordado”, narra con tristeza.
“En ese momento se le devolvió el coche y se exigió la devolución de la señal”, añade, pero “nos hicieron perder tiempo y dinero en la operación. Es una pena que tuviéramos que vivir en nuestras propias carnes que hay gente muy mala en este deporte”, profundizó.
A pesar del palo que supuso no poder traerse para las islas se nueva montura y los inconvenientes en tiempo y dinero que esto les ha ocasionado, Domi no se quedó quiero “y ya estamos a la espera de buscar otro proyecto”, que puede darse a conocer en muy breve espacio de tiempo. Esperamos que ahora sí salga todo bien.

