Haciendo balance de la gran transformación que está afectando a la industria del automóvil, Mitsubishi Motors Corporation está en disposición de dar un gran paso en su estrategia hacia la electro-movilidad.
Después del lanzamiento de vehículos eléctricos (i-MiEV y Outlander PHEV por ahora, pero a los que seguirán más modelos), a las que se añaden distintas soluciones a nivel de infraestructura eléctrica (compatibilidad V2X, enchufes de 1.500W y 230V, funcionamiento del Aire Acondicionado y de los accesorios con el vehículo enchufado…), ahora también, se podrá conectar el coche con la vivienda y la red a través de la comercialización de un nuevo paquete denominado “DDH”.
El iceberg eléctrico
En un contexto de cambio climático, donde al cliente se le plantea un claro desafío en términos de volatilidad en el precio de la energía, así como en el propio suministro, el sector del automóvil se encamina hacia una de sus mayores transformaciones.
Y, en aras de ese progreso, no cabe otra alternativa que no pase por reinventarse, lo que implica un gran cambio de mentalidad, y una revolución tecnológica y de modelos de negocio, en el que los vehículos eléctricos son tan solo la punta del iceberg.
