Era un rumor a voces y, tristemente, se ha cumplido el peor de los presagios. El presidente de la Real Federación Española de Automovilismo (RFEdA) tenía en su punto de mira al Rally Islas Canarias desde hace años y ha logrado lo que venía tiempo buscando: retirarlo de la élite nacional aprovechando un momento muy ‘oportuno’ donde su ‘ética’ y ‘cariño’ a la prueba canaria ha quedado demostrada, justo cuando la Federación Internacional de Automovilismo le ha mostrado a la cita canaria una Yellow Card (YC).
Se agarran a la falta de seguridad de la prueba canaria, denunciada por la FIA, para explicar que “el Rally Islas Canarias no continúa en el Supercampeonato de España de Rallyes tras una decisión conjunta entre el comité ejecutivo y la junta directiva de la RFEDA, y con el único objetivo de focalizar todos sus esfuerzos en mantener la puntuabilidad internacional que, en estos momentos, está en tela de juicio por un aspecto tan sensible como el de la falta de seguridad”, explican.
Discúlpenme, pero hay que tener mucha cara y muy poca vergüenza para decir tremenda sarta de disparates. Vamos, que te aniquilo del SCER, me saldo cuentas pendientes con Germán Morales, actual promotor, con el que no existe buena sintonía al votar al otro candidato a la presidencia, y con Luis Monzón, anterior promotor, por sus fuertes críticas a la gestión Aviñó, maquillándolo con la pobre explicación de que lo hacen para centrarse en el ERC, y por eso me lo cargo del SCER. La verdad, ningún sentido. Te lo cargas porque antes no tenías ninguna oportunidad y ahora aprovechan una vía para, en vez de ayudar, de estar al lado del organizador, de demostrarle a la FIA que ha sido algo puntual y que estas al lado de la única cita del país en el Campeonato de Europa, hacen todo lo contrario, tratando de perjudicar y buscar hacer el mayor de los daños posibles en un momento realmente delicado. Vamos, lo que haría cualquier enemigo.
Esta arbitraria decisión de la RFEA daña la imagen del rally y su prestigio, porque el máximo responsable del automovilismo nacional, en vez de salir al rescate y apoyo de la cita grancanaria, lo que hace es meterle más, con perdón, mierda encima.
Desde la FIA pensarán que la cosa es peor de lo que ellos han advertido tras esta inexplicable decisión, ya que son ellos los que ha mostrado la tarjeta amarilla a modo de advertencia, por lo que habrá que ponerse las pilas, pero Aviñó y su gente, no la del automovilismo español, han decidido ajustar sus cuentas y meterle una estocada de nivel al Islas Canarias cargándoselo del SCER. Lo que un buen presidente de la RFEA, el que quiere sus mejores rallys en su supuesto mejor Campeonato, no habría hecho. Gracias por el daño causado, señor Aviñó.
Esta entrada fue modificada por última vez en 22/12/2021 9:25 am
Guillermo Évora ha comenzado la temporada 2026 con una destacada actuación en la Subida a…
Publicamos el vídeos del vigésimo tercer programa de Zona Deportiva Motor, correspondiente al lunes 30…