Alberto Monzón: «Usar la cabeza, cuando toca, también es saber competir»

A finales de este mes de septiembre será el momento en el que el piloto grancanario Alberto Monzón debute con su nuevo Porsche 997 GT3 en el Rally Villa de Teror, día que espera con muchas ganas.

Alberto Monzón

Si hay un momento de soledad absoluta en la vida de un piloto es la víspera del día de la competición. Por más años que pasen, nunca dejan de acudir a revolotear en tu interior esas dichosas mariposas. Eso sí, el día que no vengan, a lo mejor es la señal o momento exacto para mandarte a mudar. Siempre nos quedará la petanca…

Si la noche ha sido buena, conoces bien tu máquina y has preparado bien la carrera con tu copiloto, empiezas a enfundarte el amplio repertorio de indumentaria ignífuga con la misma actitud con que Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid Campeador, para más señas) se ponía su armadura antes de salir al campo de batalla.

Ciertamente, al igual que El Cid y los suyos, con la dosis de mala suerte justa, te puedes quedar en el campo de batalla para siempre. No estamos en un año de celebración precisamente en ese aspecto en los rallies. Pero no queda otra que pensar en positivo y creer que la mala racha ha llegado a su fin, porque con cada pérdida humana en este deporte que tanto amamos, un cachito de nosotros también se va.

Volviendo al momento de prepararte para la batalla, si toca estrenar coche, la tensión y la presión habitual se duplica. Ahí es cuando tu ángel y tu demonio empiezan una lucha sin cuartel. El demonio te dice que no es la primera vez que estrenas coche, que no te puedes permitir ir arrastrándote por los tramos porque eso sería una vergüenza inadmisible. ¡Un ridículo absoluto! ¿Cómo te va a ganar este o aquel otro piloto? ¿Cómo te va a mojar la oreja un coche inferior? Este demonio tiene la habilidad de tocar las teclas exactas para cabrearte al extremo de cegarte por completo.

Afortunadamente, como contrapunto está ese ángel que acude a bajar pulsaciones y poner algo de cordura al asunto. Ese que te hace ver que el ridículo lo harías si te sales en la cuarta curva del primer tramo. A tu edad y con tu experiencia no puedes permitirte algo así. ¡Piensa en tus patrocinadores! En tu equipo, tu copi y la gente que te apoya. «Alberto, de menos a más, con cabecita y por lo negro…» Todo ese repertorio que aunque me joda un poco (por mi rebeldía natural), hay que admitir que, a veces, es lo más razonable. El gen competitivo ahí pierde algo de fuerza, pero no es menos cierto que usar la cabeza, cuando toca, también es saber competir.

Veremos quién gana la batalla, pero estos dos desgraciados van a estar a cada lado de mi almohada cada noche hasta la mañana del sábado 30, donde mi soledad y yo (con permiso de las mariposas) empezaremos a despedir a la incertidumbre para dar la bienvenida a la determinación.

Enrique Cruz: «Tarde muy productiva en la primera toma de contacto de Alberto Monzón con el Porsche»

Alberto Monzón: «Si un tal Santiago Rodríguez no se hubiera cruzado en mi camino, yo probablemente no estaría corriendo»

El Porsche 997 GT3 2006 de Alberto Monzón, rumbo a Canarias

Alberto Monzón: «Tengo que ser humilde, conducir de otra manera; caminar y luego correr”

Alberto Monzón adquiere el Porsche de Jordi Zurita

Vídeos y fotos de la primera toma de contacto de Alberto Monzón con su nuevo Porsche

Alberto Monzón: «Sería una pena para cada piloto y para la afición, que no podría ver correr estos coches pero, sobre todo, para mí, que lo acabo de comprar»

 

También podría interesarte
Deja una respuesta