Sainz: «A los que van detrás ser segundos no les vale para nada»

El español Carlos Sainz (Audi), actual líder de la general de coches en el Dakar 2024, pidió una nueva semana «sin problemas mecánicos» y acabar «en la posición» actual, consciente de que «a los que van detrás ser segundos no les vale para nada».

Preguntado por si aflojará el acelerador en algún momento intentando gestionar la ventaja de 20 minutos que tiene sobre el segundo clasificado, Sainz comentó que habrá días en los que «habrá que apretar más y otros menos», aunque tiene «muy claro» que los de detrás apretarán «a fondo», por lo que tratará de «defender el liderato de la mejor manera» posible.

No quiso hablar Sainz de si esta victoria sería la más especial de su carrera deportiva, porque «hablar de lo que puede pasar en unos días es irrelevante», intentando poner distancia a lo que ahora mismo es un sueño más que posible, pues tiene una diferencia de 20 minutos y 21 segundos sobre el sueco Mattias Ekström (Audi) y 29 minutos y 31 segundos sobre el francés Stéphane Loeb (Prodrive).

«Cuando acabe el Dakar te contesto», expuso Sainz, que, no obstante, sí que comentó que «obviamente es un coche muy especial» y «un proyecto único», porque es «la primera vez que un proyecto así compite en el Dakar», debido a que conduce el Audi RS Q E-TRON E2, un vehículo híbrido electrificado.

Destacó Sainz la dureza de este Dakar y, en especial, de esta última etapa 48 horas por el desierto de arena más grande del mundo: «No se disfruta -de esa etapa- para nada. Es que fue muy intensa, muy física… al final tienes que ir fijándote en la siguiente, si está rota, si no, en las compresiones-… es una etapa que estás deseando que acabe y que se te hace interminable».

¿Un futuro de Carlos Sainz Jr. en el Dakar?

Preguntado por si le gustaría que su hijo Carlos siguiera su legado en el Dakar dijo que «no necesariamente», porque ahora mismo «tiene su carrera deportiva» y «tiene que estar centrado en F1, en tratar de ganar carreras y en soñar en ganar cosas importantes».

Asimismo, consultado por si le gustaría trabajar con él dijo que ya lo estaba haciendo, porque le echa una mano en la parte de ‘management’ y «desde el minuto uno he estado con él y él conmigo, pero está claro que tiene una mente muy pragmática, muy práctica y es bueno escucharle».

Así, dijo que habla con él «todos los días» y que comentan la etapa, hablan del día siguiente… «Me pregunta qué ha pasado, qué estrategia voy a hacer y cómo va el coche… las preguntas típicas para estar más informado».

«QUEDA MUCHO TODAVÍA»

Previamente, en una rueda de prensa grupal, Sainz también comentó que en el Dakar «media hora baila muy rápido para un lado y para otro», por lo que sabe que «queda mucho todavía» y, entre ello, muchas etapas largas de más de 475, aunque, sin duda, hubiera «firmado» esta situación.

Al respecto, también señaló que en esta carrera, si se toman riesgos, «es fácil ganar mucho tiempo, pero también es cierto que que tarde o temprano el Dakar te acaba atrapando. Pero si tienes suerte y arriesgas, puedes ganar muchos minutos».

«En mi vida siempre he tratado de soñar, de imaginarme cosas y obviamente cuando corres, te tratas de imaginar cosas buenas, escenarios que te gustan y obviamente dentro de los escenarios ideales, era intentar llegar en buena posición, intentar llegar como hemos llegado, pero bueno, ha sido una semana buena y de momento estamos contentos», incidió el madrileño, que subrayó que la estrategia ha funcionado.

Sin embargo, preguntado por si es la clave, dijo que «hablar de que estar liderando por la estrategia, es una exageración», puesto que «tienes que hacer una buena estrategia, tienes que conducir rápido, tienes que no cometer errores, tienes que hacer todo más o menos decente…».

Consultado por si la fiabilidad es su principal riesgo de cara a esta semana, Sainz aseveró que «la prioridad número uno de todo el mundo» es esa, pero «por lo menos estamos aquí esta primera semana», dijo en referencia a las palabras del catarí Nasser Al-Attiyah (Prodrive), quien el primer día de rally dijo que daba a los pilotos de Audi «tres días» antes de «irse a casa» por esos problemas.

Así, concluyó que un Dakar «se puede perder por infinidad de problemas, entre los cuales está la fiabilidad, están los errores humanos, están los errores míos… puede haber infinidad de cosas, pero también es cierto que estamos en una buena posición, aunque hablar solo de que se puede perder por fiabilidad, pues no».

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