No nos gusta estar quietos, eso no es una novedad a estas alturas. Y, aunque probablemente no fuera un objetivo a principio de temporada, cuando las oportunidades se dan hay que aprovecharlas. Por eso, ya trabajamos en seguir haciendo cosas que nos ilusionan, que nos mueven y que nos hacen crecer dentro y fuera de este deporte.
En la vida hay dos tipos de personas: los que se preguntan qué pasaría y los que cuentan que pasó. Prefiero quedarme siendo de los que pueden contarlo, sin condicionales.
Asumimos los retos que vengan por delante si la compañía ayuda. Y en este caso, empuja ¡y mucho!
No ha acabado el verano y ya estamos con todo para afrontar la vuelta a las carreras. Al final, esto se convierte en un modo de vida.
¡Pronto más! ¡Lo que viene se pone bueno!