Cuando Rosendo del Toro García plasmó la imagen, con ocasión de la XIII Subida de La Guancha (Tenerife, 2003), el mítico Mercedes-Benz 190-E 2.3/16v llevaba dirimiendo, en candelero, 17 años de ininterrumpida actividad.
La máquina, hasta entonces, ha sido conducida en el pasado por numerosos pilotos y, por supuesto, presentada con múltiples decoraciones comerciales (patrocinadores) o personales (según gustos individuales).
En aquella ocasión, en La Guancha, competiría en manos de Luis J. González González, piloto proveniente en el pasado sobre SEAT 124/2.0. Para Luis, personalmente, el orgullo y mimo exquisito por poseer un coche legendario y permitirlo lucir pese a su ya perdida aureola competitiva.
Poco le importó su actuación (53º de la General de los 103 pilotos clasificados; 26º en el Grupo T) si su presencia motivaría salvaguardar viejas reliquias del pasado.