Publicamos una nueva entrega del blog del piloto grancanario Pablo Suárez, donde habla de sus notas.
Nueva entrega
Durante una época, mis notas de rally eran muy completas.
Describían todo con detalle: curvas, longitudes, referencias, baches, cierres, rasantes… casi que podía dibujar la carretera entera en mi cabeza antes de llegar.
Y lo cierto es que funcionaban.
Cuando veo los vídeos on-board de esos años, me reconozco cumpliendo cada orden como si todo encajara al milímetro.
Iba seguro, rápido, con confianza.
Pero con el tiempo me di cuenta de algo.
Estaban demasiado cargadas…
Sí, la información era buena, me ayudaba a anticipar y ejecutar.
Pero ocupaba tanto espacio en mi cabeza, que no dejaba hueco para nada más.
Y cuando las condiciones se complicaban… algo fallaba.
Faltaba margen para improvisar.
Para adaptarme.
Para mirar de verdad.
Era como tener toda la atención puesta en escuchar y repetir… pero sin tiempo para pensar o decidir por mí mismo si algo cambiaba.
Ahí entendí que no se trata de apuntar todo lo que hay.
Se trata de apuntar lo que necesitas.
Porque si ya tienes capacidad de ver bien, de anticiparte con la vista… hay cosas que no hace falta que te las diga el copiloto.
Ya las estás viendo tú.
Y si las estás viendo, mejor liberar espacio mental (memoria RAM) y usarlo para tomar decisiones.
Es posible que al principio uno necesite más información para tener suficiente confianza.
Pero el camino, al final, es el de la simpleza. El de aligerar las notas y apoyarte más en tu propia capacidad de lectura de carretera.
Y no, no se trata de coger la libreta y empezar a borrar cosas como loco.
Es un proceso.
Un proceso en el que vas descubriendo que eres capaz de ver, qué necesitas oír… y qué ya no.
Y cuando llegas a ese punto, las notas ya no son un guion a seguir, sino una ayuda que te completa.
Ni más, ni menos.
¡Echa por lo negro!
Esta entrada fue modificada por última vez en 11/06/2025 8:44 pm