El asturiano Fernando Alonso finalizó el Gran Premio de Miami en le décimo quinta plaza con un Aston Martin que es una de las grandes decepciones de la parrilla.
«No hemos tenido problemas de fiabilidad, que es la nota positiva, como en Japón. Segunda carrera consecutiva que acabamos sin ningún percance. El ritmo en carrera no era nada del otro mundo, como no lo había sido en todo el fin de semana. Así que intentando aguantar ahí y no perder comba con lo que podíamos hacer. Si salimos en el puesto 15º, pues intentar hacer el 15º y no el 16º», razonó el español.
«Estábamos esperando ahí por si al final llovía por sorpresa e intentar evitar una parada, pero bueno, estamos a tanta distancia del 14º que incluso evitando una parada hubiéramos salido en la misma posición, así que nos falta muchísimo para intentar aprovechar alguna triquiñuela», amplió el dos veces campeón de la Fórmula Uno.
Con lo poco competitivo que es su monoplaza en carrera no queda otra que hacerlo «intentando entretenernos; con Lance lo hablamos siempre, cada mañana, que a ver si estamos juntos o si no esperarnos o lo que sea para aprender un poco de gestión de energía y todo ya que no hicimos muchos kilómetros en invierno, así que con Checo intentamos hacer lo mismo, un poco de entretenimiento y este domingo teníamos un poco más de ritmo que ellos», sentenció.