Pepe Arqué comenzaba la temporada en el Campeonato de España de Autocross con un podio en la final celebrada el pasado fin de semana en el circuito Eduardo Lalana de Esplús, donde el piloto de Martorell se encuentra muy a gusto. Un tercer puesto supone un balance sumamente positivo para iniciar la defensa del título en la categoría Car Cross, tras un inicio el viernes donde se detectaba un problema eléctrico en el Kincar KF que afortunadamente solventaba su equipo de cara a las dos jornadas de competición.
Precisamente esa incidencia condicionaba el desarrollo de la manga de calificación para Pepe Arqué, que en esta ocasión concluía en la decimotercera posición entre los 44 pilotos que formaban la parrilla, pero rodando en el mismo segundo que el autor del mejor crono. A tenor de lo sucedido y teniendo en cuenta que el rendimiento del Kincar KF no era el más óptimo de cara a intentar conseguir un buen resultado, Pepe partía a las dos series de las mangas de calificación con la esperanza de revertir la situación.
Así ocurría en ambas, pues el de Martorell lograba dos excelentes segundas plazas, lo que le dejaba muy bien posicionado de cara a la tercera del domingo que lograba ganar, situándose así en la segunda fila de la parrilla de salida de cara a la final. Una vez más hay que destacar el extraordinario trabajo realizado por su equipo, pues la clave volvía a estar de nuevo en la salida sobre un piso muy resbaladizo debido a la lluvia que fue apareciendo de forma intermitente durante el fin de semana.
Precisamente una gran arrancada colocaba a Pepe Arqué en el tercer lugar al comenzar la final, un puesto que ya no cedería durante las ocho vueltas para lograr un magnífico resultado pues no había posibilidad real de alcanzar a los dos pilotos que rodaban por delante, por lo que el del RACC trazaba un plan de carrera muy inteligente para sumar el mayor número de puntos posibles defendiendo así su tercera plaza hasta la conclusión, lo que sin duda le animará a seguir trabajando de cara a la próxima cita en el circuito del Cerro Negro, en Talavera de la Reina (Toledo).
Pepe Arqué comentaba tras concluir la final que “el podio tiene mucho valor viendo cómo empezó el fin de semana. El viernes por la noche la situación era realmente complicada y, en algunos momentos, se hacía difícil encontrar una solución clara. Cuando yo lo veía todo muy negro, el equipo no dejó de trabajar en ningún momento.
«Quiero agradecer especialmente el esfuerzo de todo el equipo Kincar, que hizo un trabajo increíble para sacar el coche adelante en una situación muy límite. También a la familia Fontán y a toda la gente del circuito de Esplús, que se implicaron desde el primer momento para ayudarnos y facilitarnos todo lo necesario. Sin ese apoyo y sin ese compromiso, no habríamos podido ni salir a competir. Este podio es gracias a todos ellos”, sentenció.

