Álvaro Fontes ha logrado el hito de alcanzar la línea de meta en la 54a edición de las 24 horas de Nürburgring que, en este 2026, ha sido si cabe aún más “Infierno Verde”. Y es que las cambiantes condiciones atmosféricas, no solamente durante la semana sino ya con la carrera comenzada, que pasaron de seco a lluvia con granizo y viceversa en repetidas ocasiones, y la dureza natural de la propia prueba costaron el abandono a más de cincuenta vehículos.
El piloto malagueño, que afrontaba su cuarta participación en esta carrera con un BMW M240i Racing Cup de Breakell Racing, aportó toda su experiencia al cuarteto conformado con el alemán Andreas Simon, el irlandés Aidan Mulready y el británico James Breakell y su desempeño fue clave en las condiciones más exigentes.

Tras los entrenamientos libres, llegaban las dos sesiones de clasificación el jueves en las que la lluvia ya comenzó a poner las cosas extremadamente cuesta arriba para los pilotos.
El cuarteto de Breakell Racing detuvo el cronómetro en una vuelta de 10m46.754s, que les valía la undécima plaza en la categoría reservada a los M240i Racing Cup de la marca bávara. En definitiva, y con veinticuatro horas por delante, un detalle mínimamente relevante. Fontes fue el encargado de tomar la salida y protagonizó un sólido primer relevo que permitió al equipo remontar posiciones hasta situarse sexto de categoría en los primeros compases de carrera.
Posteriormente llegarían los turnos de Simon, Breakell y Mulready en una prueba marcada por unas condiciones tan impredecibles como exigentes. Más tarde, ya con el atardecer cayendo sobre el Nürburgring – Nordschleife y la lluvia comenzando a arreciar nuevamente, Fontes regresó al volante del BMW M240i Racing Cup para afrontar uno de los momentos más delicados de toda la carrera. Afortunadamente, el piloto andaluz pudo aprovechar al máximo toda su experiencia en competición y en esta prueba en particular para mantenerse rodando con solidez en las posiciones de cabeza de la categoría.

Así discurrió la noche, con los pilotos sucediéndose en los relevos con precisión hasta que, por la mañana, una pieza de otro coche golpeó el capó del BMW M240i Racing Cup y éste se abrió repentinamente, rompiendo el parabrisas. Ello obligó a una parada extra en boxes, costándoles un tiempo valioso y varias posiciones. Pese a todo, Fontes y su equipo llevaron el coche a meta en octava plaza, un resultado que servía de merecido premio para los denodados esfuerzos y la labor de toda la estructura.
“Todas las carreras de veinticuatro horas son durísimas, y más si son en Nürburgring. Pero la edición de este año ha sido extenuante. Tan pronto rodabas en seco, como comenzaba a llover en unas zonas y en otras no, incluido granizo. Afortunadamente, hemos conseguido terminar y eso ya es todo un éxito”, explica Fontes, resaltando el hecho de que “a título personal estoy satisfecho por mi actuación, siendo el piloto más rápido del equipo y rodando de forma sólida y consistente en todos mis relevos en pista. A nivel mecánico, el BMW M240i Racing Cup ha funcionado como un reloj, hasta que hemos tenido el problema en el que se ha abierto el capó y hemos perdido algunas vueltas en boxes. Breakell Racing ha realizado una gran labor y el hecho de acabar, con tantos coches oficiales abandonado, es como para estar contentos. No tengo dudas de que el año que viene estaré otra vez en la salida de la carrera más difícil y grande del mundo: las 24 horas de Nürburgring.”

