- ADN de carreras combinado con exclusivos detalles de diseño y equipamiento.
- Kit Manthey a juego, disponible como opción para los clientes aficionados a la pista.
- Sonderwunsch Manthey Experience permite conocer la competición desde dentro.
- En exclusiva para los clientes de esta edición, Porsche Design ofrece el cronógrafo a juego.
En 2027, Nürburgring, uno de los circuitos más conocidos y exigentes del mundo, celebrará su centenario. Porsche lleva décadas cosechando allí éxitos y récords deportivos. Al mismo tiempo, el trazado forma parte esencial de las pruebas de sus modelos de serie. Porsche Alemania rinde homenaje a ese vínculo especial con la edición “911 GT3 100 Jahre Nürburgring”, que evoca la legendaria pista en numerosos detalles exteriores e interiores.
La presentación pública ha tenido lugar en la Porsche Sixt Carrera Cup de Alemania, celebrada del 15 al 16 de agosto en Nürburgring. Los clientes podrán encargarlo a partir de septiembre de 2026; en total hay 100 unidades disponibles para el mercado alemán, que se entregarán en 2027, el año del centenario. Porsche ofrece además un exclusivo programa Sonderwunsch Manthey Experience.
“En todo Porsche hay algo de Nürburgring, y en esta edición hay mucho”, afirma Robert Ader, CEO de Porsche Alemania. “Celebramos con el 911 GT3 100 Jahre Nürburgring nuestro estrecho vínculo con el legendario circuito del Eifel, que hace tiempo se convirtió en nuestra casa”.
El exterior: frontal y zaga en verde
Este modelo une el ADN deportivo de Porsche con un homenaje al histórico Nürburgring, idea que se refleja en todo el coche. Los clientes pueden elegir entre dos colores exteriores: blanco y plata GT metalizado. El blanco representa el tono clásico y neutro del automovilismo, con el que muchos coches salen de fábrica para dejar espacio a los distintivos de los patrocinadores. El plata GT metalizado, en cambio, se inspira en los Porsche de las Carrera Cup.
Los llamativos toques verdes remiten al “Infierno Verde”, el apodo acuñado por Jackie Stewart para el mítico trazado. El frontal y la zaga llevan un vinilo de ese tono que actúa a la vez como lámina protectora. Antiguamente, los equipos oficiales marcaban así sus coches para distinguirlos mejor durante la carrera.
El Kit Manthey, disponible como opción, subraya su carácter deportivo y se ha coordinado cromáticamente con el modelo. Además de una suspensión modificada y unos componentes de freno optimizados, destaca por un completo paquete aerodinámico que eleva la carga hasta 540 kilogramos a 285 km/h. El actual campeón del DTM, Ayhancan Güven, demostró las prestaciones del kit con un tiempo de 6:50,853 minutos en Nürburgring Nordschleife.
Otro detalle propio del circuito son las argollas de rescate, también en verde, que se enroscan delante y detrás. Como establecen los reglamentos deportivos, unas flechas blancas señalan dónde están. El vínculo con Nürburgring se subraya con los logotipos históricos en las aletas y con un dorsal, elegible del 0 al 999, en el capó, las puertas y la luneta trasera. Para su composición, los diseñadores de Style Porsche y de Exclusive Manufaktur optaron por una tipografía especial, de apariencia manuscrita, inspirada en las pintadas del asfalto del Nordschleife.
Como en los coches de competición, la banda parasol del parabrisas une función y carácter distintivo: reduce el deslumbramiento con el sol bajo y lleva el logotipo Porsche en dorado, como inequívoca declaración deportiva.
Los elementos añadidos y las llantas también se integran en el concepto cromático. Mientras que las bases de los retrovisores van en el color de la carrocería, las carcasas superior e inferior se presentan en verde. Las llantas forjadas de aluminio de construcción ligera, con diseño 911 GT3 y medidas de 20/21 pulgadas (delante/detrás), van pintadas en oro California brillante, y las tuercas centrales en negro mate con el logotipo GT3. Unas placas exclusivas en los montantes B llevan la inscripción “GT3 100 Jahre Nürburgring” y el trazado de Nürburgring, también en oro California.
En la zaga, el gran alerón define la imagen. La cara inferior del plano lleva el logotipo Porsche en dorado, mientras que los laterales van pintados en verde con el emblema de Nürburgring en oro California.
El interior: arco de seguridad verde y asiento con perforación progresiva
“Welcome to the Green Hell”: cinco palabras que subrayan el carácter único de este GT3 y predisponen al conductor y al acompañante a una experiencia increíble al volante. Las dos molduras de acceso, de aluminio cepillado y anodizado en negro, llevan esa inscripción. Iluminada en blanco, lanza un mensaje claro al abrir las puertas. El proyector LED de las puertas aumenta las ganas de afrontar las curvas del Eifel al plasmar el trazado de Nürburgring en la zona de acceso. En un habitáculo con revestimientos ampliados de cuero y Race-Tex en negro, destaca una costura decorativa cruzada especial en la parte superior del salpicadero y de las puertas: la combinación de tres hilos negros y uno en plata GT crea una imagen llamativa, inspirada en los pianos de Nürburgring.
En consonancia con los toques cromáticos frontales y posteriores, el arco de seguridad trasero va pintado en verde. En los dos asientos deportivos envolventes de construcción ligera, ese tono queda reservado al lado del conductor: bajo la perforación progresiva de la banda central y del acolchado asoma un fondo de ese color. El reposacabezas del conductor lleva bordado el logotipo de Nürburgring y el del acompañante, la inscripción GT3. Ambos pueden retirarse para rodar en circuito con casco. Otro elemento llamativo es el botón de modos en el volante GT, con la inscripción “Grüne Hölle” (“Infierno Verde”). El botón Push-to-Pass es asimismo verde. El embellecedor del salpicadero, pintado en verde brillante, destaca así frente a los demás, en negro. Los clientes pueden elegir entre la caja de cambios de doble embrague Porsche PDK de siete velocidades y la manual deportiva de seis. Las indicaciones de las marchas aparecen igualmente en verde. La empuñadura de la versión manual es de nogal, igual que en el 911 Carrera T.
“Nürburgring lleva décadas formando parte de nuestro programa de desarrollo y es el hogar emocional de nuestros modelos GT. Esta edición traslada la atmósfera del Nordschleife a numerosos detalles exteriores e interiores que unen competición, prestaciones y artesanía”, afirma Alexander Fabig, Vicepresidente de Producto e Individualización de Porsche. “Junto con Style Porsche hemos creado un coche que es un homenaje a la fascinación emocional del Nordschleife y a 100 años de historia automovilística”.
Sonderwunsch Manthey Experience, una propuesta única
Junto con Manthey, Porsche brinda a los compradores de esta modelo la oportunidad de conocer entre bastidores la actividad del preparador durante el próximo año del centenario. La empresa, con sede junto a Nürburgring, está especializada en los modelos GT de Porsche y lleva 30 años entre los mejores equipos de la marca del mundo. Porsche AG es su accionista mayoritario desde 2013. En el marco de la Sonderwunsch Manthey Experience, a los participantes les espera una jornada intensa con expertos, emociones y placer al volante. Los clientes pueden conocer Manthey de cerca y hacerse una idea completa, sobre el terreno, de las posibilidades del Kit Manthey.
El deportivo para la muñeca
En exclusiva para los compradores de este modelo, Porsche Design ofrece el reloj a juego. La caja de esta edición especial del icónico Chronograph 1 es de titanio, ligero y resistente, con revestimiento negro. Su movimiento es el calibre Porsche Design WERK 01.140, de gran precisión y certificado por el COSC, con indicación bilingüe del día de la semana y la fecha. Se acciona mediante un rotor que retoma la forma y el color de las llantas del coche. Otros detalles enlazan el deportivo y el reloj: así, el logotipo histórico de Nürburgring adorna la esfera negra mate. La correa negra, de auténtico cuero Porsche para interior, va perforada como los asientos del vehículo y lleva un fondo textil verde. La costura decorativa es de plata GT, igual que en el coche. Como todos los Porsche Design Timepieces, el Chronograph 1 – 911 GT3 100 Jahre Nürburgring se fabrica a mano en la modernísima planta relojera propia de Porsche en la localidad suiza de Grenchen.
Porsche y Nürburgring: unidos desde hace décadas
Mucho ha cambiado desde la inauguración de Nürburgring, el 18 de junio de 1927, pero una cosa permanece: el carácter único y sumamente exigente del Nordschleife. Aunque el trazado se ha modificado y acortado varias veces a lo largo de su historia, hoy sigue definido por 73 curvas, fuertes subidas y bajadas y unos 300 metros de desnivel. A lo largo de 20,8 kilómetros, la cinta de asfalto atraviesa valles y bordea montañas del Eifel de hasta 800 metros de altura.
Pocos circuitos están tan unidos a la historia de Porsche como el Nordschleife. Ya en los primeros años de la marca, Nürburgring desempeñó un papel central: el 31 de mayo de 1953, Porsche compitió por primera vez con el 550 Spyder en la Eifelrennen. Unas semanas después, el 2 de agosto de 1953, el 550 Spyder salió a los entrenamientos del Gran Premio de Alemania estrenando el motor tipo 547, el que más tarde sería el legendario “motor Fuhrmann”. Conocido desde 1954 con el nombre «Carrera», ese propulsor se convirtió en la base tecnológica de la actividad deportiva de Porsche y sigue definiendo la marca hoy. En las décadas siguientes, Nürburgring fue escenario de numerosos éxitos: en 1967, Porsche ganó por primera vez la carrera de los 1.000 Kilómetros con el 910. A esa victoria le siguieron muchas más. Entre los momentos icónicos figura la vuelta récord de Stefan Bellof, que en 1983 marcó un tiempo de 6:11,13 minutos en los entrenamientos con el 956, una plusmarca que sigue vigente. En 2018, Timo Bernhard inscribió su nombre en los libros de historia con otro récord fuera de competición al volante del Porsche 919 Hybrid Evo (5:19,546 minutos).
Porsche fue uno de los primeros fabricantes en integrar sistemáticamente Nürburgring en su programa de pruebas. Entre marzo y octubre, los deportivos se someten aquí a la máxima exigencia: desde ensayos de resistencia y puestas a punto de la suspensión hasta pruebas aerodinámicas y de funcionamiento. Nürburgring está considerado uno de los bancos de pruebas más duros del mundo para el automóvil. De ahí el elevado factor de aceleración del desgaste: cada kilómetro recorrido en el Nordschleife equivale, en carga, a muchos kilómetros por carretera abierta. Así puede simularse en poco tiempo casi toda la vida útil de un coche. Con curvas rápidas, compresiones fuertes, cambios de rasante y firmes en continua variación, el trazado exige al máximo tanto al hombre como a la máquina. Por eso, el 911 GT3 100 Jahre Nürburgring no solo rinde homenaje a los 100 años de Nürburgring, sino también al vínculo de décadas de la marca Porsche con uno de los circuitos más duros del mundo.

