Otro problema del motor Honda, en esta ocasión en el Gran Premio de México de Fórmula Uno, impidió que el español Fernando Alonso y su compañero de equipo en Aston Martin, Lance Stroll pudieran terminar la carrera en territorio sudamericano. Según el equipo lo hicieron por tener «niveles de presión anómalos en los sistemas de la unidad de potencia».

Alonso, consciente de que es una temporada para el olvido, reconocer que «esperemos que no sea para olvidar, sino un fin de semana para aprender. El coche va muy bien, el problema es simplemente que al parecer no podemos dar más vueltas de las que marca el límite con este motor. Así que espero que hayamos aprendido la lección y que el año que viene lleguemos mejor preparados», deseó.
«Lo intentaremos de nuevo. Yo lo doy todo, en cada vuelta que doy, en cada mañana que me levanto, en cada preparación que hago, en cada comida que hago… Todo está enfocado a rendir al máximo al volante, pero no puedo acumular suficientes vueltas», lamentó con impotencia el piloto asturiano.

