El piloto grancanario Rubén Willians Padrón regresó a la competición después de cuatro temporadas sin montarse en una de sus unidades. Lo hizo en Arucas con uno de sus Seat 124, donde hacía diez años que no ascendía.
Posteriormente publicó en sus redes imágenes del garaje de su casa, donde las monturas históricas son un auténtico lujo para los amantes del motor.
Los tres hermanos juntos: los dos pequeños y el hermano mayor

El garaje de Rubén Willians Padrón, el que enamora a los clásicos
Rubén Willians Padrón y sus «máquinas» del pequeño museo de WYM Sport






