El equipo Pons Rallysport salva una etapa de supervivencia

-Una retahíla de pinchazos sobre un terreno muy pedregoso lleva la exigencia al límite para Eduard Pons y Jaume Betriu en la décima especial del Dakar.

-El equipo ilerdense pierde una hora, pero mantiene la 15ª posición en la general absoluta de la categoría SSV.

-“Ha sido una etapa imposible. Los múltiples pinchazos no han puesto contra las cuerdas. No hemos podido atacar en ningún momento y seguimos en carrera de milagro”.

El antepenúltimo envite del Dakar ha llevado el nivel de exigencia al límite para el equipo Pons Rallysport. Este miércoles, Eduard Pons y Jaume Betriu han conseguido completar la décima etapa “de milagro”, afectados por una retahíla de pinchazos que esconde algún problema de mayor alcance en el Can-Am Maverick X3 número 407. El problema he hecho perder una hora al equipo ilerdense, pero mantiene la 15ª posición en la clasificación general absoluta de SSV.


Pons y Betriu ya han notado que alguna cosa no marchaba en el enlace camino de la especial, un bucle alrededor de Al-Ula, de 371 kilómetros cronometrados. “La dirección no acababa de funcionar bien; el coche giraba perfectamente hacia un lado, pero tenía un punto muerto de giro hacia el otro”, explica el piloto. “Eso nos ha hecho salir un poco condicionados, pero el gran problema del día ha sido otro”, añade.

En previsión de que el recorrido iba a ser muy pedregoso, los del Pons Rallysport han subido las presiones de los neumáticos para dar mayor rigidez a las ruedas. Pero en el kilómetro 7 ha llegado el primer pinchazo. “De hecho, no se ha pinchado el neumático, sino que se ha perforado la llanta. Por lo visto, entran piedras por donde está la pinza de freno y se rompe la llanta por dentro”, revela el piloto de Lleida.

“Ya llevábamos un ritmo suave y lo hemos bajado todavía más, pero en el kilómetro 50 hemos vuelto a tener el mismo problema. Quedaban 320 kilómetros y ya no teníamos ruedas de recambio. Hemos bajado el ritmo muchísimo, como en la primera etapa, para sobrevivir. Y en el kilómetro 121 hemos tenido el tercer pinchazo”, lamenta.

Pons reconoce que la sucesión de contratiempos ha puesto al equipo “al borde del abandono”. Pero el copiloto Jaume Betriu se ha inventado un apaño de fortuna al más puro estilo McGyver. “Pensando qué podíamos hacer, he visto que una de las llantas tenía un bulto por dentro, por el golpe de la piedra, y he pensado que quizá con un martillo la podría arreglar. Me he puesto a dar golpes con el martillo hasta que la grieta se ha cerrado y la llanta ya no perdía aire”, relata el 11 veces campeón de España de enduro.


A partir de aquí, la etapa ha sido de supervivencia pura para el equipo catalán, hasta que en el kilómetro 179, en la neutralización para el repostaje, su camión de asistencia les ha dado dos llantas más para poder terminar la etapa con relativa tranquilidad.

“Lo más curioso es que el problema siempre es en la rueda trasera derecha. En lo que llevamos de Dakar hemos tenido ocho pinchazos y siempre en la trasera derecha. Alguna cosa no funciona en la puesta a punto del coche; parece que flexa más de ese lado. Ahora nos reuniremos con los ingenieros para encontrar una solución”, asevera el veterano piloto de rallyes.

En cualquier caso, Pons y Betriu han sabido llevar el coche a la meta. “Pero ha sido una etapa imposible, demoledora. Los múltiples pinchazos nos han puesto contra las cuerdas. No hemos podido atacar en ningún momento y seguimos en carrera de milagro, aunque al fin y al cabo no ha afectado a nuestra posición en la clasificación general”, valora Eduard Pons.

La aventura no ha terminado para el equipo Pons Rallysport, porque este jueves la penúltima etapa se presume “destructiva” para los neumáticos, según la califica el piloto ilerdense. La undécima especial tendrá 420 kilómetros de pistas y muchas zonas de piedras. El premio será llegar a Yanbu, donde el viernes finalizará esta durísima edición del Rally Dakar.

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