Loeb pierde toda opción al triunfo del Dakar en una jornada donde Carlos Sainz acaricia su cuarto Dakar

El español Carlos Sainz (Audi) no solo sobrevivió a los 420 kilómetros de piedras que conformaron la penúltima etapa del Dakar, sino que se paseó sobre una auténtica maratón de piedras en la que quedó tercero y ya roza su cuarto Dakar tras una avería del francés Sébastien Loeb (Prodrive), que pierde la segunda posición y es tercero en la general.

Sainz y su copiloto, Lucas Cruz, quedaron terceros de la etapa, a 5 minutos y 35 segundos del francés Guerlain Chicherit (Overdrive Racing) -que ganó la jornada de este jueves- y a tres segundos del belga Guillaume de Mevius (Overdrive Racing), virtualmente segundo de la general por las dos averías del brasileño Lucas Moraes (Gazoo Racing) al final de la especial y de Loeb al inicio de la jornada.

El dúo español está a apenas 175 kilómetros de conseguir un nuevo Touareg más y sólo una avería mecánica podría apear del triunfo al binomio que ambos forman, pues tienen una ventaja de más de una hora y 27 minutos de De Mevius, que a su vez tiene ocho minutos de ventaja sobre Loeb.

UNA AVERÍA DE LOEB ACERCA LA VICTORIA DE SAINZ

El madrileño y el galo llegaban a esta penúltima etapa con una diferencia de 13 minutos y 22 segundos entre ambos. No obstante, Sainz tenía una ventaja sobre el francés, dado que podía contar con las ruedas de repuesto de sus compañeros de equipo, el francés Stéphane Peterhansel y el sueco Mattias Ekström.

Por su parte, el galo sólo tenía dos ruedas de repuesto en una jornada en la que se preveía que los pinchazos volverían a ser protagonistas y, además, no tenía compañeros en los que apoyarse. Pero Loeb, que ansía su primer Dakar y que si termina sin ganar este año llevará ocho intentos fallidos en el Dakar, ni siquiera perdió tiempo por los pinchazos, sino por algo peor.

Rompió la horquilla delantera derecha a la altura del kilómetro 132 de la especial, cuando peleaba la etapa junto a Sainz y ocupaba la segunda posición, a apenas 21 segundos del español. Así, tuvo que pararse durante más de una hora esperando un camión de asistencia que no llegaba, por lo que el piloto chino Zi Yungyang (Yunxiang China T1+ Team), que cuenta con un vehículo Hunter, como el francés, terminó por darle las piezas que necesitaba.

Loeb retomó el ritmo minutos después de que el propio Dakar informara que había pedido abandonar la etapa, harto de esperar al camión de asistencia que iba a tardar varias horas más en arribar.

Vio la escena Sainz, que, al salir diez minutos después que Loeb, se topó con el galo mientras estaba parado, un momento que Loeb aprovechó para gesticularle que bajara el ritmo en esa zona, en la que era muy difícil conducir por la ingente cantidad de piedras que se amontaban.

UN PINCHAZO IMPIDE LA VICTORIA DE SAINZ

El madrileño reconoció en declaraciones al terminar la carrera que bajó el ritmo al ver la situación de Loeb, pero aun así el piloto madrileño parecía dispuesto a exhibirse, pues lideró los ocho primeros parciales del tramo de especial.

Sin embargo, en los últimos cincuenta kilómetros un ‘pinchazo lento’ les hizo parar y les negó una victoria que habían merecido por rendimiento. Desde entonces, Sainz bajó el ritmo, consciente de que podría haber forzado para recuperar el tiempo y vencer la etapa, pero habría arriesgado la integridad del coche.

El que arriesgó sabiendo que podía certificar la segunda plaza fue el brasileño Lucas Moraes, quien, con el catalán Armand Monleón de copiloto, no tuvo suerte en la parte final del recorrido. Una primera parada en el kilómetro 360 que le costó más de veinte minutos de solventar y una segunda, de la que tuvo que ayudarse de su compañero Seth Quintero (Gazoo Racing) dilapidaron las opciones de alcanzar la segunda plaza y también la tercera, quedándose a las puertas del podio.

Así, Sainz ya roza su cuarto entorchado en el desierto. Además, la etapa de este viernes, la última jornada del Dakar 2024, será totalmente diferente, puesto que sólo tendrá 175 kilómetros de especial, con una navegación más fácil y, aparentemente, sin piedras que dificulten el paso a los coches.

Esta etapa fue, junto a la crono de 48 horas sobre el desierto del Empty Quarter, la jornada más difícil de esta edición por las piedras y los pinchazos.

Ricky Brabec acaricia su segundo Rally Dakar pese a la victoria de Ross Branch

El estadounidense Ricky Brabec (Honda) se exhibió este jueves sobre las piedras que conformaron los 420 kilómetros que los pilotos recorrieron entre Al Ula y Yanbu y acaricia su segundo Dakar pese a que la victoria de etapa se quedó en las manos del botsuano Ross Branch (Hero).

El africano, segundo en la general, apuró sus opciones hasta el final para voltear los más de diez minutos que Brabec tenía de diferencia sobre el botsuano, pero el estadounidense, pese a abrir pista, sólo se dejó 32 segundos en los más de cuatrocientos kilómetros de etapa, en los que tuvo que estar pendiente de la navegación y las piedras, mientras iba abriendo el paso.

La especial mostró lo que ha sido este Dakar de motos: mientras Brebec y Branch pugnaban por la victoria tanto de etapa como de general, por detrás un consistente Adrien van Beveren (Honda) les seguía el ritmo, aunque no pudo acercarse a ellos para pelear el triunfo de la clasificación.

Sin embargo, esta penúltima etapa sí que le sirvió para afianzarse en la tercera plaza, por la que ha peleado durante con el chileno Nacho Cornejo (Honda), que combatió durante las dos semanas con su propia moto y los problemas mecánicos para dar el máximo. De hecho, pese a ser el piloto que más victorias ha conseguido esta edición, con tres, no ha podido entrar en el podio.

NI LATINOAMERICANOS EN EL PODIO, NI REFERENCIAS ESPAÑOLAS

Y es que el sudamericano ha sido el gran damnificado de esta inacabable etapa de grandes piedras, pues Cornejo se tuvo que retirar de la pelea apenas empezada la etapa, ya que contó con un problema mecánico que le hizo estar casi veinte minutos parado.

Esta general de motos, sin ningún referente español en esta segunda semana por los abandonos de Tosha Schareina (Honda), Lorenzo Santolino (Sherco) y Joan Barreda (Herro), se quedó también sin grandes nombres latinoamericanos en el podio.

Así, el podio virtual de este Dakar 2024 lo conforman Ricky Brabec en primera posición, seguido de Branch, a más de 11 minutos, y de van Beveren, quien está a algo más de 14 minutos de diferencia a falta de una última etapa.

Por su parte, Cornejo se queda cuarto, a 37 minutos de Brabec, al que le sigue el argentino Kevin Benavides (KTM), que no pudo revalidar el triunfo del año pasado, y que terminó quinto. En la octava posición de la general aparece el menor de los Benavides (Husqvarna), que es séptimo a casi una hora de Brabec, aunque aún falta una etapa.

Esta última etapa tendrá principio y final en la ciudad costera de Yanbu, a orillas del mar Rojo, y los pilotos tendrán 175 kilómetros de especial para concluir un viaje que dura desde el pasado viernes día 5. No obstante, esta será una especial mucho más fácil que la que tuvieron este jueves, con grandes piedras que impidieron una limpia conducción y que tenían que ir siendo sorteadas por los corredores.

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