El equipo Pons Rallysport no se deja doblegar ante la adversidad

-Eduard Pons y Jaume Betriu viven otra odisea en el Dakar, y completan la séptima etapa después de competir de noche durante más de la mitad de la crono.

-Dos incidentes mecánicos comprometen la jornada del equipo ilerdense, que decide no abandonar la carrera y continuar la especial hasta la meta.

-“Primero hemos roto la suspensión; luego, un palier en la cresta de una duna. Pero no nos rendimos y seguimos adelante ¡Gas y hasta el final!”.

El arranque de la segunda semana del Dakar ha puesto a prueba la capacidad de resistencia y de concentración del equipo Pons Rallysport. Eduard Pons y Jaume Betriu han vivido otra odisea dakariana en la séptima etapa, que este domingo ha enlazado Riad y Al Duwadimi, con una especial de 483 kilómetros. La dureza de la cronometrada ha pasado factura al Can-Am Maverick X3 del equipo ilerdense, que ha exprimido todos sus recursos para seguir adelante.

Riad fue el escenario el sábado de la jornada de descanso de esta edición. Una bienvenida pausa para Pons y Betriu, después de sobreponerse a todos los imponderables para superar la etapa anterior, la crono de 48 horas en el Empty Quarter. Sin embargo, la segunda semana de competición ha empezado con la misma dureza que planteó el final de la primera. La especial de este domingo, la más larga del Dakar después de la crono 48h, pronto se ha torcido para el equipo Pons Rallysport.

“En el kilómetro 19, rodábamos entre el polvo y hemos golpeado el tocón de un árbol, oculto detrás de un matojo de hierba. Se ha roto la suspensión y hemos arrancado una rueda”, explica Pons. Por fortuna, el camión de asistencia rodaba cerca y han podido repararlo y seguir, tras haber perdido dos horas en el lance y sin poder forzar mucho la máquina, porque el chasis estaba dañado.

No ha sido el final de sus aventuras, como relata Pons: “Antes de la mitad de la especial ya se nos ha hecho de noche. Luego, hacia el kilómetro 355 se ha roto un palier en la cresta de una duna. Lo hemos reparado con nuestros medios; el trabajo de Jaume ha vuelto a ser magnífico, y hemos podido continuar, tras otra hora perdida”.

El equipo Pons Rallysport se ha planteado entonces un dilema: seguir adelante o renunciar a completar la etapa, con la consiguiente penalización y el riesgo de quedar fuera de carrera si el número de waypoints (puntos de paso obligatorios) que se saltaban era superior al 40%. La decisión estaba clara: “Si hemos llegado hasta aquí, después de todo lo que nos ha pasado hoy, teníamos que intentar llegar hasta el final. Si había que quedarnos a dormir en el desierto, nos quedábamos, pero no nos rendimos y seguimos adelante. ¡Gas y hasta el final!”.

Al menos, a partir del último punto de repostaje, terminaban los cordones de dunas y los últimos 110 kilómetros cronometrados eran de pistas sinuosas y rápidas, de estilo rallye, sin grandes dificultades de navegación, aunque con muchas piedras al final. Un terreno en el que Eduard Pons acumula una amplia experiencia de pilotaje, que ha permitido al equipo ilerdense completar una etapa más de esta durísima edición. Naturalmente, su objetivo sigue siendo acercarse cada día un poco más a la meta de Yanbu.

No obstante, el Dakar no da tregua, y este lunes otro reto aguarda al Pons Rallysport. La octava etapa discurrirá entre Al Duwadimi y Ha’il, con otra larga especial de 458 kilómetros, mayoritariamente sobre pistas y también dunas.

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